Las exportaciones de petróleo ruso hacia China han alcanzado descuentos sin precedentes, en un intento de los vendedores por mantener el flujo comercial ante la caída de la demanda india. Esta dinámica refleja un ajuste estratégico tras el reciente acercamiento comercial entre India y Estados Unidos, que pone en duda el volumen futuro de compras de crudo ruso por parte de Nueva Delhi.
El anuncio de un nuevo pacto entre la administración estadounidense y el gobierno indio incluye la intención de suspender las importaciones de petróleo ruso, aunque aún se desconocen detalles operativos. Ante esta posibilidad, el flujo de crudo ruso ha comenzado a redirigirse hacia China, que ya representa el principal cliente para Moscú en medio del aislamiento por sanciones internacionales.
Precios del crudo ruso buscan sostener mercado asiático
El crudo tipo ESPO, exportado desde el puerto de Kozmino, se ofrece ahora con hasta 9 dólares de descuento respecto al Brent, una rebaja superior al promedio de los últimos meses. Por su parte, el crudo Urals destinado habitualmente a India se negocia con descuentos cercanos a los 12 dólares por barril. Esta estrategia busca hacer más competitivo al petróleo ruso frente a otras mezclas asiáticas y del Golfo Pérsico.
Las llamadas «teteras» —refinerías independientes localizadas principalmente en la provincia de Shandong— han absorbido gran parte del crudo ruso desplazado por la contracción de la demanda india. Este comportamiento ha sido facilitado por el retiro de las grandes petroleras estatales chinas de las compras marítimas, tras las sanciones estadounidenses impuestas a Rosneft y Lukoil.
China como cliente clave pero con límites
Según un análisis reciente de Kpler, el comercio de petróleo entre Rusia y China está siendo sostenido en gran parte por una flota en la sombra dedicada al transporte de crudo sancionado. Esta flota ha permitido mantener elevados volúmenes de exportación pese a las restricciones internacionales. Sin embargo, Kpler advierte que si India abandona completamente el mercado y las grandes refinerías chinas no reanudan compras, la logística de transporte y almacenamiento podría verse rápidamente saturada.
A pesar del fuerte incremento de las importaciones chinas, con un récord de 1,7 millones de barriles diarios en enero según Kpler, analistas advierten que las teteras no cuentan con capacidad indefinida para seguir aumentando sus compras. De no reactivarse la participación de las grandes compañías estatales, los excedentes rusos podrían terminar en almacenamiento flotante, presionando aún más los precios internacionales.
El auge de barriles rusos con fuertes descuentos está generando una competencia directa con crudos de Medio Oriente y otras regiones, ejerciendo una presión a la baja sobre los diferenciales y márgenes de refinación en Asia. En este contexto, las decisiones de India y China tendrán un impacto directo en el equilibrio de los mercados físicos de petróleo en los próximos meses.
Fuente y foto: Reuters