Los propietarios y operadores de centrales eléctricas en Estados Unidos tienen previsto retirar casi 11 gigavatios (GW) de capacidad de generación eléctrica a lo largo de 2026, según datos de la Administración de Información Energética (EIA). La mayor parte de esta capacidad proviene de plantas de carbón (58%) y de turbinas de gas natural de ciclo simple (42%).
Sin embargo, la tendencia de retrasos podría repetirse. En 2025 se planificó el retiro de 12,3 GW, pero solo se retiraron 4,6 GW, la cifra más baja desde 2008, debido a órdenes de emergencia del Departamento de Energía (DOE), que mantuvieron operativas varias plantas ante la necesidad de garantizar la estabilidad de la red.
El carbón sigue presente en el mix energético
Se prevé que 6,4 GW de capacidad de generación a carbón sean retirados este año, lo que representa cerca del 4 % del parque de carbón operativo a finales de 2025. Sin embargo, esta cifra podría cambiar.
Varios cierres que estaban agendados para 2025 fueron pospuestos para este año, entre ellos:
- JH Campbell (Michigan): 1.331 MW
- South Oak Creek (Wisconsin): 616 MW
- RM Schahfer (Indiana): 722 MW
- Craig Station y Comanche (Colorado): 762 MW en total
- FB Culley (Indiana): 90 MW
Además, destaca el retiro de la Unidad 2 de Cumberland (Tennessee), con 1.231 MW, lo que lo convierte en uno de los mayores del año.
Gas natural: transición tecnológica
En cuanto al gas natural, se proyecta el retiro de 4,6 GW, que equivalen al 1 % del parque actual. La mayor parte de esta capacidad corresponde a turbinas de vapor antiguas, menos eficientes frente a las modernas unidades de ciclo combinado.
Dos centrales ubicadas en California, AES Alamitos y Huntington Beach, suman 1.368 MW y marcan los retiros más significativos en este segmento. Estas unidades habían sido programadas para su cierre en 2020 y 2023, pero fueron extendidas por la alta demanda eléctrica.
Otros cierres previstos incluyen:
- Elwood Energy (Illinois): Unidades 1 a 7, con 1.050 MW
- Sabine (Texas): Unidades 1, 3 y 4, con 1.062 MW
- Eddystone (Pensilvania): Unidades 3 y 4, con 760 MW (también postergadas anteriormente)

Políticas energéticas y seguridad de la red
Las decisiones regulatorias han sido determinantes. El Departamento de Energía ha utilizado su capacidad para emitir órdenes de emergencia, permitiendo que plantas críticas permanezcan operativas ante picos de consumo o riesgos de interrupciones.
Esta situación genera un efecto dominó; mientras se proyectan nuevas plantas más eficientes, las más antiguas no logran salir del sistema con la rapidez esperada, lo que afecta los objetivos de transición energética.
¿Qué esperar en 2026?
El sector eléctrico estadounidense se encuentra en una encrucijada, por un lado, la necesidad de avanzar hacia una matriz más limpia y eficiente y por el otro, la urgencia de mantener la confiabilidad del suministro ante una demanda creciente y condiciones climáticas extremas.
A menos que las condiciones cambien significativamente o se desarrollen alternativas más robustas, los retrasos en el retiro de capacidad de generación eléctrica podrían convertirse en una constante más allá de 2026.