La empresa británica AquaTerra Group ha completado una intervención pionera en una de las instalaciones offshore del Mar del Norte, restaurando la funcionalidad de un conducto marino mediante el uso de su recubrimiento técnico C-Cure.
El proyecto consistió en la rehabilitación interna de un cajón marino de 30 pulgadas de diámetro, afectado por adelgazamiento estructural debido a la corrosión. En total, se recubrieron 30 metros lineales, estableciendo una barrera de protección continua contra nuevos daños. Esta acción se convierte en la primera de su tipo ejecutada dentro de una plataforma de producción offshore sin necesidad de reemplazo total.
Menor tiempo de ejecución y ahorro operativo
Según informó la compañía, la instalación del recubrimiento y su curado se realizaron en un solo turno de 12 horas, mientras que la campaña completa, incluyendo preparación, inspección y desmontaje, fue finalizada en apenas una semana. Esto contrasta con los prolongados tiempos de inactividad que implicaría una sustitución completa del sistema.
La solución C-Cure demostró una adhesión total y un ajuste preciso a lo largo del conducto. Esta eficiencia se traduce en una reducción del 80% en costos de reparación respecto a métodos tradicionales, según declaró AquaTerra.
Esta operación representa el tipo de ingeniería funcional que el sector offshore demanda: soluciones rápidas, confiables y seguras que extiendan la vida útil de activos clave sin comprometer su rendimiento ni seguridad.
Destacó Stephen Taylor, director general del grupo.
Perspectivas para el conducto marino e infraestructura offshore
La estructura intervenida volverá a entrar en operación durante la parada técnica programada para 2026, con la expectativa de operar sin requerimientos de mantenimiento adicional durante el resto del ciclo de vida de la plataforma.
AquaTerra estuvo a cargo de la especificación técnica, la logística, el suministro del sistema de recubrimiento, así como de toda la ejecución en terreno y las inspecciones post-instalación. Esta intervención sienta un precedente para futuras restauraciones de infraestructuras offshore sin necesidad de sustituciones complejas ni costosas.
Fuente y foto: AquaTerra