Del laboratorio a la zanja: la ingeniería de tuberías de CO₂ entra en escena
El 18 de marzo de 2026, Londres acogerá el primer CCS Forum organizado por World Pipelines, un evento que marca un giro significativo en el debate sobre la captura y almacenamiento de carbono (CAC) en el Reino Unido.
Hasta ahora, la conversación pública ha estado dominada por la ambición política y los grandes anuncios industriales. Este foro, en cambio, desciende al terreno técnico donde realmente se gana o se pierde la batalla: el diseño, la construcción y la operación de las redes de tuberías de CO₂.
El timing no es casual. Los clústeres industriales de la Pista 1 (Track 1); los primeros proyectos prioritarios del gobierno británico en CCS; han superado la fase de cierre financiero y se adentran ahora en la fase de construcción. Es precisamente en esta transición donde las decisiones de ingeniería dejan de ser teóricas y se convierten en acero, soldaduras y kilómetros de tubería bajo tierra.
Desafíos técnicos que definen el éxito o fracaso del CCS británico
El programa del foro ha sido estructurado en torno a cuatro ejes que los ingenieros del sector consideran críticos: diseño de tuberías de CO₂ en estado super-crítico, selección de materiales resistentes a la corrosión y la fractura frágil, integridad operacional a largo plazo, y planificación de la expansión modular de la red.
El CO₂ transportado en fase densa (estado super-crítico) se comporta de forma radicalmente distinta al gas natural. Su alta densidad exige presiones de operación elevadas, mientras que la presencia de impurezas como H₂S, SOx o agua puede desencadenar mecanismos de corrosión que inutilizan el acero en años, no décadas.
Otro aspecto poco discutido en público, pero central para los operadores, es el fenómeno de la ‘fractura rápida propagante’ (RCP, por sus siglas en inglés): una falla catastrófica que puede recorrer cientos de metros de tubería en segundos si el material no está correctamente especificado para las condiciones del CO₂.
Diseñar hoy la red tuberías de CO₂ que sostendrá el clima del mañana
El aspecto más estratégico del foro y el que diferencia a este evento de una simple reunión técnica; es su enfoque en la arquitectura de red a largo plazo. El Reino Unido no está construyendo un proyecto de CCS; está intentando construir un sistema.
La diferencia es crucial: un proyecto se optimiza para sus condiciones actuales, un sistema se diseña para ser ampliado, interconectado y adaptado a nuevas fuentes de emisión.
Las decisiones que se tomen hoy sobre el diámetro de los ductos, la localización de las estaciones de compresión y los nodos de interconexión determinarán si la red de tuberías de CO₂ del Reino Unido puede escalar de forma económica en la próxima década, o si cada nueva conexión requerirá obras de mayor envergadura.
La pregunta que plantea el propio evento lo resume con precisión técnica y urgencia política: ¿cómo diseñamos los clústeres actuales de manera que hagan posible una red de CO₂ resiliente para el mañana? La respuesta, en buena medida, se empezará a escribir el 18 de marzo en Londres.
Fuente: https://www.worldpipelines.com
Foto: Shutterstock