Stillstrom, en colaboración con Faber Group y Prysmian, ha anunciado el despliegue del primer sistema piloto de carga eléctrica en alta mar dirigido a descarbonizar la cadena de suministro de energía eólica marina. Este sistema permitirá que buques híbridos y eléctricos se conecten a fuentes de energía limpia mientras operan en altamar, eliminando la necesidad de regresar a puerto para recargar y reduciendo de forma considerable las emisiones de CO₂.
El sistema busca resolver el problema de las emisiones derivadas de las embarcaciones de servicio (SOV), los cuales deben realizan múltiples trayectos desde las instalaciones offshore hasta los puertos, generando una huella de carbono considerable. Gracias a esta tecnología, estos buques podrán mantenerse en posición a la vez que están conectados a un suministro eléctrico marino.
¿Cuál es el papel de Faber Group y Prysmian?
Para que la carga eléctrica en alta mar sea viable, se requiere una infraestructura robusta y resistente a condiciones extremas; es aquí donde entra Faber Group. Ellos han desarrollado una solución de alimentación a medida, adaptada a los requisitos de cada proyecto, que cumple con las normativas offshore y resiste agua salada, fluctuaciones térmicas y esfuerzos mecánicos intensos. Además de proporcionar el cableado, la empresa ofrece servicios de consultoría técnica, logística y ensamblaje flexible.
Por su parte, Prysmian, con más de 150 años de experiencia en la fabricación de cables, es quien aporta al proyecto un sistema de cableado de alta capacidad que permite la transmisión estable y segura de energía desde las plataformas marinas hasta los buques. Dichos cables están diseñados para resistir ambientes hostiles bajo las normativas más estrictas del sector marítimo, integrándose perfectamente con los sistemas de carga de Stillstrom.
Una visión conjunta hacia la sostenibilidad
La primera prueba del sistema está prevista para el cuarto trimestre de 2026 en Esbjerg, Dinamarca y se espera que esta iniciativa no solo reduzca las emisiones de CO₂, también el ruido marino y la contaminación derivada del uso de generadores diésel. Además, el sistema está concebido como una infraestructura de bajo mantenimiento, preparada para soportar las necesidades energéticas futuras de las operaciones offshore.
Esta colaboración demuestra cómo la sinergia entre líderes del sector puede establecer nuevos estándares en la industria marítima. Al integrar tecnologías de vanguardia en electrificación marina, cableado especializado y soluciones energéticas limpias, las tres compañías están dando un paso tangible hacia la descarbonización de las operaciones offshore, en línea con los objetivos globales de sostenibilidad.
Fuente y foto: Stillstrom