Mientras los futuros del crudo Brent y el WTI se sitúan en máximos de seis meses, las negociaciones nucleares entre Washington y Teherán y la reciente escalada arancelaria en EE. UU. marcan la pauta del mercado energético global.
Durante la jornada del lunes, el Brent se cotizó cerca de los 71,85 dólares por barril, mientras que el WTI alcanzó los 66,63 dólares, niveles no vistos desde agosto del año pasado. Esta recuperación ha sido impulsada por factores geopolíticos que han incrementado la percepción de riesgo en los mercados energéticos.
Precio del petróleo frente a diplomacia y economía
Está previsto que Estados Unidos e Irán retomen las conversaciones nucleares el jueves. Analistas consideran que esta ronda podría ser decisiva, ya que Irán ha mostrado disposición a flexibilizar su postura a cambio del levantamiento de sanciones económicas. El resultado de este diálogo podría influir directamente en la oferta global de crudo, dada la capacidad exportadora del país persa.
La reciente decisión de la Corte Suprema de EE. UU. de anular el anterior programa arancelario ha generado una respuesta inmediata del expresidente Trump, quien anunció un aumento de aranceles temporales al 15% sobre importaciones. Esta medida añade un nuevo elemento de incertidumbre a la economía global, con implicaciones directas en la demanda de energía.
Volatilidad y expectativas en el mercado del crudo
A la espera de definiciones en el frente diplomático, los analistas destacan que la combinación entre sanciones, potenciales acciones militares y decisiones económicas internas en EE. UU. podría mantener la volatilidad del precio del petróleo durante las próximas semanas. Aunque no existe escasez física de crudo, las percepciones del mercado continúan impulsando los precios.
Aunque el mercado se sostiene principalmente por preocupaciones geopolíticas, se espera que cualquier avance en las negociaciones o nuevas acciones comerciales alteren el equilibrio actual. Las señales procedentes de Medio Oriente seguirán siendo determinantes para los operadores y gobiernos que dependen de la estabilidad en los precios del crudo.
Fuente: Reuters
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