El precio del diésel se dispara un 17 % tras tensión en Oriente Medio

Diésel sube 17 % y supera al crudo por crisis en Ormuz.
Mano sujetando surtidor de diésel

Cuando los mercados abrieron el lunes, el precio del diésel saltó un 17 % en la Bolsa Intercontinental, alcanzando su nivel más alto en 2 años y superando ampliamente el alza del crudo Brent, que registró un incremento del 13 %. El detonante fue el cierre de facto del Estrecho de Ormuz, provocado por la escalada del conflicto entre Irán y Estados Unidos.

Un aumento que alerta al mercado global

Mientras los futuros del petróleo Brent superaban los 80 dólares por barril, el precio del diésel marcaba el ritmo al alza en los mercados energéticos. Este combustible, clave para el transporte y la logística global, se ha convertido en el más vulnerable a corto plazo, según el análisis de la firma Kpler.

El motivo principal es la interrupción parcial del tránsito marítimo a través del Estrecho de Ormuz, por donde pasa aproximadamente el 10,3 % del comercio mundial de diésel transportado por mar. La región, vital para las exportaciones energéticas hacia Asia y Europa, se ha vuelto inestable tras los ataques cruzados entre Irán, Israel y EE.UU., que han afectado infraestructura portuaria y petrolera clave.

El diésel: insustituible y presionado

De acuerdo con Amena Bakr, analista de Kpler, el diésel enfrenta “la mayor presión física inmediata” entre todos los derivados del crudo. Esto se debe a 3 factores principales, la logística militar, su producción está regionalmente concentrada y no tiene alternativas rápidas de sustitución.

Aunque su tránsito por Ormuz es menor en volumen comparado con el del petróleo crudo o el combustible para aviones, el impacto potencial es más grave por la escasez de rutas y proveedores alternativos. Esto ha encendido las alertas entre importadores y refinerías de todo el mundo.

Consecuencias más allá del petróleo

El encarecimiento del diésel amenaza con generar una reacción en cadena sobre los costos logísticos y de transporte a nivel global. Además, el efecto podría extenderse hacia una nueva ola de inflación, afectando tanto a consumidores como a industrias que dependen de este combustible, desde la maquinaria pesada hasta el transporte terrestre de mercancías.

Por su parte, el crudo Brent, aunque también afectado, mostró una subida más moderada, lo que sugiere que el mercado percibe una mayor rigidez en la oferta de productos refinados como el diésel que en la del petróleo sin procesar.

El papel de los seguros y la logística

Otro punto crítico ha sido la retirada de coberturas de seguros para buques comerciales que transitan por el Estrecho de Ormuz, lo que en la práctica ha generado un bloqueo no oficial en la zona. Solo algunas embarcaciones iraníes o chinas han seguido operando con normalidad, reduciendo aún más la capacidad de transporte de combustible.

Esto afecta no solo al diésel, sino también al gas natural licuado (GNL), el combustible para aviones y la gasolina, aunque en menor medida. Sin embargo, es el gasóleo el que lidera la preocupación de los analistas.

Perspectivas de corto plazo

Las proyecciones de Kpler indican que, si la situación persiste o se agrava, los precios del diésel podrían seguir escalando en los próximos días. El mercado ya anticipa grietas en el suministro, sobre todo para Europa y Asia, que dependen de las rutas marítimas afectadas.

Mientras tanto, países como India y China estarían ajustando su estrategia energética, aumentando compras a Rusia para compensar la caída en los flujos desde Medio Oriente.

Fuente: Kpler

Foto: Shutterstock