El informe de Equinor detalla que la plataforma de perforación Deepsea Bollsta experimentó una falla en el control de pozo del campo Troll. A pesar de que no escaló a una tragedia, dejó lecciones estructurales para toda la industria.
Las fallas de la plataforma de perforación Deepsea Bollsta
Así mismo, el documento técnico explica que el suceso tuvo lugar mientras se procedía al taponamiento de un pozo a unos 510 metros de profundidad. Al momento de cortar un revestimiento de 13-3/8 pulgadas, una liberación imprevista de 930 kilos de gas y fluidos alcanzó el piso de perforación y la sala de zarandeo.
Respecto a los sistemas de protección, las barreras de seguridad automatizadas respondieron con la precisión esperada. La detección de gas detuvo las fuentes de ignición y la tripulación activó el preventor de reventones (BOP) en conjunto con el sistema de desvío de la plataforma.
El flujo fue contenido totalmente en 71 segundos y la situación se normalizó en menos de media hora. La integridad del yacimiento nunca estuvo comprometida y las barreras principales se mantuvieron intactas durante todo el proceso.
Por último, la causa raíz se identificó en un equipo de registro mal calibrado que falló al detectar gas confinado detrás de la tubería de revestimiento. Ante este descubrimiento, Equinor ha establecido un mandato inmediato que obliga al cierre del BOP durante cualquier operación de corte superficial.
Estos resultados serán compartidos con la Autoridad Noruega de la Industria Oceánica y con proveedores globales para robustecer los protocolos de seguridad y evitar que fallas de medición técnica pongan en riesgo la vida de los operarios en el futuro.
Fuente y foto: Equinor