ORNL evalúa convertir minas de carbón en sistemas de energía hidroeléctrica

La estrategia reduce los costes de construcción al no tener que crear presas desde cero y aprovecha infraestructuras que de otro modo quedarían en el olvido.
La ciencia detrás de las minas de carbón y el bombeo hidroeléctrico

Los investigadores del Laboratorio Nacional de Oak Ridge (ORNL) han decidido aprovechar los espacios dejados por la industria del carbón para crear sistemas de energía hidroeléctrica por bombeo subterráneo. Se trata de convertir espacios que antes extraían recursos en depósitos que guarden electricidad para cuando la energía eólica y solar no esté disponible.

La ciencia detrás de las minas de carbón y el bombeo hidroeléctrico

La tecnología hidroeléctrica por bombeo (PSH) representa casi todo el almacenamiento energético a gran escala en el país. Normalmente necesitamos montañas o colinas para que el agua caiga y genere energía, pero al usar minas profundas, el desnivel está creado de forma artificial.

Los científicos están utilizando modelos hidrodinámicos avanzados para verificar si estas paredes de roca pueden aguantar la presión del agua en movimiento constante. Así mismo, se han desarrollado simulaciones químicas para entender cómo reaccionará el agua estancada con los minerales restantes de las minas.

Además de la capacidad de carga, los expertos están obsesionados con la integridad de los túneles. Thien Nguyen, investigador del ORNL, me ha confirmado que superar la erosión química y garantizar que el suelo no colapse, son las prioridades actuales de su equipo.

Dichas herramientas de modelado permiten que las empresas privadas identifiquen qué minas específicas son aptas para la construcción sin correr riesgos innecesarios. Es un proceso de selección minucioso donde cada fractura en la roca cuenta para la viabilidad del proyecto a largo plazo.

Por último, el objetivo final de esta iniciativa es fortalecer la seguridad de la red eléctrica local. Al tener estos depósitos de energía repartidos por regiones que antes dependían exclusivamente del carbón, se logra una distribución más equitativa y eficiente del suministro.

Fuente y foto: ORNL