El Ministerio de Energía de Noruega ha adjudicado 57 nuevas licencias de producción offshore a 19 compañías petroleras, como parte de la ronda APA 2025. Esta ronda anual de licencias en áreas predefinidas se ha consolidado como una estrategia crucial para mantener la vitalidad de la industria energética noruega en un contexto de proyecciones de descenso productivo.
Distribución geográfica y operadoras clave en las licencias offshore
La plataforma continental noruega, que abarca los mares del Norte, de Noruega y de Barents, es el eje de esta iniciativa. En esta edición, 31 licencias fueron asignadas en el Mar del Norte, 21 en el Mar de Noruega y 5 en el Mar de Barents. Todas están sujetas a un programa de trabajo obligatorio, diseñado para asegurar el avance en exploración o, en su defecto, la devolución de los derechos al Estado.
De las 19 empresas seleccionadas, 13 han sido designadas como operadoras en una o más áreas, entre ellas figuras destacadas como Equinor, Aker BP y ConocoPhillips. Estas asignaciones no solo refuerzan la actividad exploratoria, también representan una herramienta política para asegurar la estabilidad del suministro energético hacia Europa.
Terje Aasland, ministro de Energía, recalcó que, ante el esperado declive natural en la producción, se requieren nuevos proyectos que permitan amortiguar el descenso. La expansión del área APA, que se revisa anualmente bajo criterios técnicos, garantiza previsibilidad a las empresas y promueve el uso eficiente de la infraestructura existente.
Estrategia regulatoria y visión energética de largo plazo
Estas adjudicaciones se inscriben dentro de un marco regulatorio aprobado por el Parlamento noruego, que prioriza áreas maduras con alta probabilidad de descubrimientos rentables. Desde su implementación en 2003, la ronda APA ha sido un instrumento constante para sostener la competitividad energética del país en el escenario internacional.
Esta nueva ronda subraya el compromiso de Noruega con una transición energética que no descuida el papel del petróleo y el gas en la seguridad y el desarrollo económico europeo, especialmente en una etapa donde la geopolítica energética vuelve a ocupar el centro del debate continental.
Fuente: Gobierno de Noruega
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