Neste impulsa el reciclaje químico con nueva planta para residuos plásticos

Neste inaugura instalación para procesar residuos plásticos complejos mediante reciclaje químico a escala industrial.
Neste impulsa reciclaje químico de plásticos

En un paso clave hacia la valorización de residuos plásticos, Neste ha puesto en marcha una nueva instalación en su refinería de Porvoo, Finlandia, diseñada para procesar plásticos difíciles de reciclar a escala industrial.

Una instalación para escalar el reciclaje químico

La compañía finlandesa ha invertido alrededor de 111 millones de euros en esta infraestructura, que permitirá transformar residuos plásticos complejos en materias primas aptas para la industria petroquímica.

En concreto, la planta está preparada para tratar hasta 150.000 toneladas anuales de residuos plásticos licuados, lo que la posiciona como una de las mayores instalaciones de este tipo a nivel mundial.

Así mismo, el proceso se basa en el tratamiento de aceites derivados de pirólisis, procedentes de flujos de residuos que no pueden reciclarse mediante métodos mecánicos tradicionales.

Tecnología para residuos plásticos complejos

Uno de los aspectos más relevantes de la instalación es su capacidad para procesar materiales como plásticos multicapa, residuos mezclados o contaminados.

Este tipo de desechos suele terminar en vertederos o incineración. Sin embargo, mediante reciclaje químico, pueden convertirse en feedstock reciclado para la producción de nuevos plásticos y productos químicos.

De este modo, la compañía busca cerrar el ciclo del plástico dentro de un modelo de economía circular más eficiente.

Impacto en emisiones y uso de recursos

Según datos de la empresa, el uso de materias primas recicladas puede reducir más del 70% del consumo de recursos fósiles y disminuir en más del 35% las emisiones de gases de efecto invernadero frente a alternativas tradicionales.

Además, la integración de estos materiales en procesos de refino existentes permite mantener estándares de calidad exigidos por la industria petroquímica.

Desafíos regulatorios en Europa

A pesar del avance tecnológico, la compañía ha señalado que el marco regulatorio europeo aún presenta limitaciones.

En particular, las actuales reglas de cálculo de contenido reciclado podrían dificultar la adopción de este tipo de soluciones a gran escala, lo que impactaría la competitividad del sector en la región.

Por ello, se plantea la necesidad de adaptar la normativa para incluir a las refinerías dentro de los esquemas de reciclaje en el contexto de la regulación de envases y residuos.

Un paso hacia la economía circular del plástico

Con esta nueva instalación, Neste refuerza su estrategia de reciclaje avanzado y posiciona el reciclaje químico como una vía complementaria al reciclaje mecánico.

En consecuencia, la industria petroquímica avanza hacia modelos más sostenibles, capaces de aprovechar residuos complejos y reducir la dependencia de materias primas vírgenes.

Fuente y foto: Neste