Funcionarios mexicanos y estadounidenses mantienen contactos constantes para definir un camino que permita a México enviar combustible a Cuba sin violar disposiciones estadounidenses ni exponerse a medidas punitivas. La administración de Donald Trump ha reactivado amenazas de imponer aranceles a naciones que abastezcan energéticamente a la isla, en el marco de una orden ejecutiva que considera al gobierno cubano una amenaza para la seguridad nacional.
Cuba, un país en emergencia energética
Con un sistema energético que depende en un 66% de importaciones, Cuba enfrenta apagones prolongados y escasez crítica de combustible para transporte, generación eléctrica y servicios esenciales. Tras la detención de Maduro y el bloqueo a petroleros venezolanos, México se consolidó como su principal proveedor. Sin embargo, desde enero los envíos fueron interrumpidos ante la presión de Washington.
¿Cómo México busca enviar combustible a Cuba sin sanciones?
Dentro del gobierno mexicano se evalúa calificar los próximos envíos como «ayuda humanitaria», incluyendo alimentos, gasolina y otros suministros esenciales. Esta categoría podría ofrecer un margen legal para evitar represalias arancelarias, aunque el desenlace dependerá de los acuerdos diplomáticos en curso.
Según fuentes cercanas, se contemplan envíos por vía marítima en los próximos días, si se logra un entendimiento.
La postura de Sheinbaum y el peso ideológico
La presidenta Claudia Sheinbaum enfrenta presiones internas por parte de Morena y sus aliados, quienes demandan continuar con el respaldo a La Habana como gesto de solidaridad histórica. Sheinbaum declaró que imponer aranceles en este contexto podría agravar una crisis humanitaria que afectaría directamente a hospitales y a la distribución de alimentos en Cuba.
António Guterres, secretario general de la ONU, advirtió esta semana que Cuba está al borde de un colapso humanitario si no logra acceso a energía. La situación ha escalado a nivel multilateral, intensificando el debate sobre las consecuencias de sancionar la asistencia a países con crisis estructurales.
Un escenario incierto
Aunque las negociaciones avanzan, el escenario sigue siendo incierto. Lo que está en juego no es solo el suministro de combustible, sino el equilibrio diplomático entre México y EE. UU., y el futuro inmediato de millones de cubanos que dependen de una fuente externa para encender la luz o cocinar.
El desenlace de estas conversaciones podría redefinir la relación regional en materia de energía, derechos humanos y soberanía nacional.
Fuente: Routers
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