En las últimas semanas, la evolución del mercado energético europeo y el comportamiento de los precios de gas natural vuelven a ocupar el centro de la escena. El costo de referencia en Europa muestra una fuerte escalada impulsada por una combinación de frío invernal persistente y un ambiente geopolítico cada vez más complejo.
La baja temperatura influye en la subida de precios del gas natural
Al observar los futuros TTF holandeses, que actúan como termómetro del mercado del gas en Europa, se aprecia un avance mensual poco habitual. Este movimiento refleja una demanda creciente de calefacción y generación eléctrica en pleno invierno y una presión adicional sobre los niveles de almacenamiento.
A lo largo de enero, las temperaturas se han situado por debajo de la media estacional en buena parte del continente. Esta situación ha acelerado los retiros de gas almacenado a un ritmo que no se veía desde hace varios años. Así mismo, el consumo energético ha aumentado de forma sostenida en hogares e industria.
Al mismo tiempo, el contexto internacional ha añadido volatilidad. Algunos episodios de frío extremo en Estados Unidos han afectado temporalmente los flujos de gas hacia plantas exportadoras de GNL. Este factor ha reducido la oferta disponible en el mercado global justo cuando Asia y Europa compiten por los mismos cargamentos.
Por otra parte, los gestores de fondos y operadores financieros han pasado de mantener apuestas bajistas a construir posiciones largas en el mercado del gas europeo. Este giro fortalece la percepción de un mercado más ajustado a corto plazo.
Finalmente la tensión entre Estados Unidos e Irán ha elevado el riesgo percibido sobre rutas estratégicas de suministro. El Estrecho de Ormuz sigue siendo un punto crítico para el comercio de GNL procedente de Oriente Medio.
Fuente: OilPrice
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