El nuevo reglamento del FuelEU Maritime redefine los contratos de fletamento marítimo

La nueva estructura legal de los contratos de fletamento marítimo

La entrada en vigor del reglamento FuelEU Maritime a partir del 1 de enero de 2026 está provocando un cambio profundo en las relaciones contractuales del transporte marítimo. Esta normativa europea asigna nuevas responsabilidades de reporte de emisiones al gestor del buque, quien ahora asume obligaciones legales como titular del Documento de Cumplimiento (DoC). Esto obliga a rediseñar los contratos de fletamento, sobre todo en lo que respecta a la asignación de costes y riesgos financieros.

La nueva estructura legal de los contratos de fletamento marítimo

A diferencia del RCDE UE, donde los armadores eran responsables de los reportes anuales de emisiones, la nueva regulación traslada ese deber al ISM, afectando directamente la relación entre propietarios, fletadores y gestores. Esta reconfiguración exige un enfoque más colaborativo en la redacción de los contratos, con cláusulas que reflejen adecuadamente los periodos de fletamento y los balances de cumplimiento.

Los contratos tradicionales raramente coinciden con los ciclos anuales regulatorios. Por ello, se vuelve fundamental establecer con claridad quién asume las consecuencias financieras al inicio y fin del periodo de reporte. El ISM al final del año se convierte en responsable de todo el ejercicio, incluso si no gestionó el buque todo el tiempo.

El Consejo Marítimo Báltico e Internacional ha publicado una cláusula estándar FuelEU para el contrato SHIPMAN, que sirve de base para los acuerdos de gestión. Sin embargo, muchos aspectos quedan fuera de estas plantillas. Situaciones hipotéticas, excepciones operativas o variaciones de combustible deben abordarse en anexos específicos para evitar ambigüedades legales.

El principio «quien contamina paga» cobra mayor relevancia. Como el ISM no decide sobre el tipo de combustible ni la actividad del buque, las penalizaciones por emisiones deberían recaer en quienes controlan esas decisiones. Esto obliga a una renegociación equitativa entre las partes.

DNV ha desarrollado Emissions Connect, una solución tecnológica integrada a su plataforma Veracity, que permite rastrear las emisiones de gases de efecto invernadero por buque, viaje o flota. Esta herramienta ofrece datos auditables, validados por DNV, y facilita el cálculo de balances de cumplimiento. Para los gestores de buques, contar con información precisa reduce errores y acelera el proceso de declaración.

Además, permite identificar excedentes o déficits de cumplimiento y construir estrategias de agrupación entre buques con distintos niveles de eficiencia, como los propulsados con biocombustibles o amoníaco. Esto crea nuevas oportunidades contractuales, donde se compensa el rendimiento ambiental de una embarcación con otro de menor desempeño.

El aumento en los costos operativos y las posibles sanciones por emisiones están forzando a los armadores y fletadores a cooperar con los ISM desde una perspectiva más estratégica. Para quienes gestionan flotas mixtas o embarcaciones de terceros, como Exmar, esto representa una ventaja competitiva. La gestión adecuada del riesgo ambiental refuerza el rol del ISM como asesor técnico y garante del cumplimiento.

En este nuevo escenario regulado por FuelEU Maritime, tener una fuente común de datos verificables se convierte en una necesidad para negociar de buena fe. Los actores involucrados deben acordar mecanismos transparentes de asignación de costes, considerando incluso la posibilidad de que el dinero fluya en ambas direcciones: penalizaciones o compensaciones según el desempeño ambiental.

Fuente y foto: DNV