Liebherr transforma el mercado de excavadoras con una estrategia sin precedentes: ofrece 1.000 horas gratuitas de prueba en dos sistemas de asistencia inteligente para sus modelos Generación 8.
La alemana apuesta por el «pruébalo antes de comprarlo» con su BFA y sistema de pesaje, permitiendo a operadores experimentar 500 horas con cada tecnología sin costo. Esta táctica comercial agresiva busca fidelizar clientes mientras democratiza tecnologías que reducen costos operativos hasta 10%.
Los modelos R 922 a R 945 G8 incorporan además una innovación exclusiva mundial: bomba de llenado de urea desde el suelo, eliminando el peligroso ascenso al carro superior. Con sistema LPE que ahorra combustible, control Leica 2D de serie y cámaras Skyview 360°, Liebherr no solo vende máquinas, regala confianza tecnológica.
El regalo millonario: 1.000 horas de tecnología sin costo que nadie ofrece
Mientras fabricantes rivales cobran hasta el último extra opcional, Liebherr ejecuta una jugada comercial que está cambiando silenciosamente el mercado de excavadoras: regala 1.000 horas totales de uso en tecnologías premium para convencer por experiencia, no por promesas.
La compañía alemana ofrece 500 horas gratuitas de su sistema BFA (Bucket Fill Assist) y otras 500 del dispositivo de pesaje inteligente en sus modelos R 922 a R 945 Generación 8, una estrategia que ningún competidor replica al mismo nivel.
Esta táctica va más allá del simple marketing. Representa una apuesta calculada: permitir que operadores experimenten cómo un sistema automatizado llena la cuchara con precisión milimétrica, ahorrando ciclos de excavación y combustible, o cómo el pesaje en tiempo real con ±2% de precisión elimina multas por sobrecarga y optimiza cada camión. La filosofía es clara: quien prueba estas tecnologías durante 500 horas operativas difícilmente querrá volver a trabajar sin ellas.
La innovación que nadie tiene: repostar urea sin arriesgar la vida
Más allá de las horas gratuitas, Liebherr introduce algo que la industria necesitaba pero nadie había solucionado hasta ahora: una bomba de llenado de líquido de escape diésel (AdBlue/urea) operatable directamente desde el suelo. Esta innovación, descrita como «única en el mercado» en el comunicado oficial, elimina la necesidad de que operadores suban y bajen del carro superior para reabastecimiento, una actividad que representa uno de los principales riesgos de caídas en obra.
El sistema erradica tres problemas simultáneos: riesgo de accidentes por alturas, derrames que causan corrosión en componentes metálicos, y pérdida de tiempo productivo. En jornadas donde cada minuto cuenta, evitar cinco ascensos diarios al carro superior puede representar 15-20 minutos recuperados, traduciéndose en aproximadamente 80 horas anuales de productividad extra por máquina.
Leica 2D y Skyview: cuando el estándar es lo que otros cobran
El verdadero golpe estratégico de Liebherr está en convertir en equipamiento de serie lo que competidores venden como costosos opcionales. El sistema LPE (Liebherr Power Efficiency), ahora integrado estándar en todos los R 922 a R 945 G8, optimiza continuamente la relación entre sistema hidráulico y motor diésel para recortar hasta 10% del consumo de combustible sin sacrificar productividad.
El sistema memoriza preferencias específicas del operador y puede proporcionar impulsos temporales de potencia para movimientos clave, ajustándose dinámicamente a cada fase del trabajo. Esta personalización inteligente diferencia a las G8 de excavadoras que operan con parámetros fijos universales.
Fuente y Foto: Liebherr