En una jugada que redefine el tablero energético del Mediterráneo, Libia ha adjudicado licitaciones de suministro de combustible a gigantes occidentales como Vitol, Trafigura y TotalEnergies. Esta decisión representa no solo un cambio de modelo en su política energética, sino un golpe directo a las exportaciones de combustible ruso hacia el país norteafricano.
Un nuevo modelo de abastecimiento energético
Durante años, Libia dependió del intercambio de crudo a cambio de gasolina y diésel, sin embargo, la estatal National Oil Corporation (NOC) ha optado por licitaciones internacionales para comprar directamente el combustible necesario, lo que abre el mercado a las grandes comercializadoras globales y limita la participación de actores previos.
Según fuentes del sector, Vitol se ha asegurado entre 5 y 10 cargamentos mensuales de gasolina y ciertos volúmenes de diésel. Trafigura y TotalEnergies también se suman a esta nueva estrategia de abastecimiento.
Reducción del combustible ruso en Libia
Hasta 2025, Rusia era el principal proveedor de combustible de Libia, con volúmenes de hasta 56.000 barriles diarios., pero en 2026, ese número se ha desplomado a cerca de 5.000 bpd, según datos de la firma de análisis Kpler. En cambio, Italia ha tomado el liderazgo como proveedor, con envíos de 59.000 bpd provenientes de las refinerías ISAB y Sarroch, operadas por Trafigura y Vitol.
El cambio refleja que Libia busca alinearse con actores occidentales, mientras que Rusia redirige sus exportaciones hacia China tras perder terreno en mercados clave como India y Turquía.
TotalEnergies y la expansión estructural
Más allá del combustible, TotalEnergies y ConocoPhillips firmaron en enero un acuerdo petrolero de 25 años con Libia, respaldado por más de 20 mil millones de dólares en inversión extranjera. El objetivo es aumentar la producción de petróleo a 2 millones de barriles diarios, desde los actuales 1,4 millones.
Libia ha emitido licencias de exploración upstream por primera vez en 2 décadas, buscando atraer inversiones que modernicen su infraestructura energética, devastada tras años de conflicto desde la caída de Muamar el Gadafi en 2011.
El efecto dominó en el mercado energético global
El nuevo enfoque de Libia reconfigura la competencia en la región, especialmente en el Mediterráneo, donde busca afianzarse como proveedor importante para Europa. El acceso a crudo y combustible a través de licitaciones transparentes también refuerza su reputación frente a inversionistas, en contraste con el modelo anterior basado en acuerdos opacos y swaps.
Fuente y foto: Reuters