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La Autoridad de Transición del Mar del Norte (NSTA) ha decidido asignar una multa de 16,5 millones de libras esterlinas a EnQuest Heather, una cifra que deberá abonar por haber dejado en el olvido 33 pozos que ya no producen ni una gota de crudo.
La multa asignada por inacción a EnQuest Heather
Para que comprendan la magnitud del problema, estamos hablando de infraestructuras situadas en los yacimientos Alma, Galia, Broom y Dons. Estos puntos dejaron de ser operativos entre 2020 y 2021. Desde entonces, la compañía ha preferido mirar hacia otro lado en lugar de proceder al desmantelamiento obligatorio.
Efectivamente, el retraso en estas actividades de clausura pone en riesgo la estabilidad del erario público. Al ser gastos deducibles de impuestos, cualquier demora infla los costes futuros y reduce la eficiencia de la cadena de suministro.
Stuart Payne, el jefe de la NSTA, ha sido contundente al respecto. El cumplimiento de estas obligaciones es importante para que las empresas de servicios que mantienen viva la cuenca tengan un flujo de trabajo predecible y seguro.
Así mismo, la protección del ambiente marino no admite esperas. El sellado y abandono de pozos, conocido técnicamente como P&A, representa casi la mitad del presupuesto total de desmantelamiento en el Reino Unido para la próxima década. Si los operadores ignoran sus planes de gestión, la integridad del ecosistema se ve comprometida. La investigación ha dejado claro que EnQuest solicitó prórrogas que luego incumplió de forma sistemática.
Esta sanción de 500.000 libras por cada pozo inactivo marca un precedente necesario. Con más de mil pozos pendientes de clausura para finales de esta década, el regulador necesita mostrar firmeza. La estabilidad de la inversión en el Mar del Norte depende de reglas claras y, sobre todo, de que estas se cumplan sin excepciones ni estrategias de evasión de costes.
Fuente y foto: NSTA