Durante los primeros diez meses del año fiscal vigente, la dependencia de las importaciones de petróleo en la India escaló hasta el 88,6%. Esta cifra evidencia que la producción nacional de petróleo no logra seguir el ritmo frenético de un mercado que ha desplazado a China como el principal motor de la demanda global de este recurso.
La alta demanda de las importaciones de petróleo
Efectivamente, los registros de la Célula de Planificación y Análisis del Petróleo exponen las dificultades para dinamizar la extracción en suelo propio. A pesar de los esfuerzos gubernamentales por incentivar la industria local, el crecimiento del transporte y la actividad económica exigen volúmenes que las refinerías solo pueden cubrir adquiriendo suministros externos.
Bajo este panorama, el primer ministro Narendra Modi ha trazado una hoja de ruta para revertir la tendencia actual. Durante la reciente Semana de la Energía de la India 2026, el mandatario resaltó que el sector ofrece oportunidades de inversión por un valor de 500 000 millones de dólares.
El plan busca atraer capital internacional para proyectos de exploración, refinación y gas natural licuado. Así mismo, se han lanzado licitaciones para 50 bloques de hidrocarburos con la esperanza de que nuevas áreas, como la cuenca de Andamán y Nicobar, se conviertan en polos de producción.
Por último, el gobierno decide impulsar simultáneamente el desarrollo de infraestructura eólica y solar. El objetivo hacia el final de la década es ampliar el área de exploración a un millón de kilómetros cuadrados y potenciar la innovación técnica bajo el lema de fabricar en la India. El principal objetivo es fortalecer la infraestructura energética para que el crecimiento económico no dependa exclusivamente de la volatilidad del mercado internacional de crudo.
Fuente: OilPrice
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