El Banco Europeo de Inversiones (BEI) ha concedido a Iberdrola un préstamo verde de 175 millones de euros para impulsar la construcción de dos nuevos parques eólicos en el norte de Portugal. Esta financiación está garantizada por la agencia española de crédito a la exportación, Cesce, en el marco de su estrategia de respaldo a proyectos de energía sostenible liderados por empresas nacionales en el extranjero.
Préstamo verde para eólica e hidroeléctrica
Ambas instalaciones se integrarán en el complejo hidroeléctrico de almacenamiento por bombeo del Tâmega, uno de los proyectos energéticos más relevantes de Portugal. La combinación de energía eólica e hidroeléctrica permitirá compartir infraestructuras de conexión a la red, optimizando recursos y reduciendo el impacto ambiental.
Esta integración refuerza la estrategia de hibridación tecnológica que Iberdrola impulsa como parte de su compromiso con la transición energética.
Capacidad instalada y beneficios para la región
Los nuevos parques eólicos aportarán una capacidad total de 274 megavatios (MW), suficiente para abastecer con electricidad renovable a más de 400.000 personas. Además de contribuir a los objetivos climáticos europeos y portugueses, el proyecto refuerza la seguridad energética de la región norte del país, considerada zona de cohesión por la Unión Europea.
El BEI, a través de esta operación, reafirma su papel como catalizador de inversiones sostenibles en el continente. Este es el segundo proyecto que financia a Iberdrola con garantía de Cesce, tras el parque eólico marino Windanker en Alemania. Ambas instituciones destacan la relevancia estratégica de este tipo de proyectos para reducir la dependencia de combustibles fósiles y acelerar el cumplimiento del plan REPowerEU.
Tecnología al servicio del clima y del crecimiento
La hibridación entre energía eólica y almacenamiento hidráulico convierte al complejo del Tâmega en un modelo de eficiencia y flexibilidad para sistemas eléctricos europeos. Este tipo de soluciones permite aprovechar mejor los recursos renovables y estabilizar el suministro energético, especialmente en escenarios de alta demanda o intermitencia renovable.
Así mismo, el desarrollo del proyecto supone un impulso directo a la economía local mediante la generación de empleo, actividad industrial y mejora de infraestructuras en el entorno.
Desde Cesce, se destaca el papel de las alianzas público-privadas para viabilizar inversiones que permitan a las empresas españolas liderar el cambio hacia un modelo energético más limpio. Por su parte, Iberdrola consolida su posición como actor clave en la electrificación de Europa, combinando innovación tecnológica con escalabilidad industrial.
Fuente y foto: Iberdrola