La colaboración entre Hydromea y Equinor ha permitido realizar la primera transferencia de información inalámbrica desde el lecho marino directamente a sistemas satelitales y de almacenamiento en la nube. Este desarrollo utiliza módems de comunicación óptica de alta velocidad, eliminando la dependencia de cables físicos para la gestión de datos en entornos críticos.
La tecnología de transferencia de Hydromea y Equinor
El uso de la plataforma LUMA ha demostrado que es posible enviar grandes volúmenes de información a una velocidad de 10 Mbps a profundidades extremas. Dicha capacidad de banda ancha submarina permite que los ingenieros reciban reportes de integridad de forma instantánea, facilitando una toma de decisiones basada en hechos reales y no en proyecciones.
Así mismo, la integración con la red DEEPNET de Equinor asegura que el flujo de datos sea constante entre los sensores del fondo oceánico y los centros de control en tierra, logrando una transferencia de información óptima.
La implementación de estos sistemas reduce los riesgos operativos y el impacto ambiental al prescindir de grandes buques de apoyo. La tecnología de espacio libre (FSO) ofrece una latencia mínima, lo cual es vital para el manejo de drones de intervención que operan sin ataduras físicas. Al adoptar estándares globales de interoperabilidad, este avance beneficia tanto al sector de hidrocarburos como al de energías renovables marinas, impulsando una infraestructura digital más robusta.
Finalmente, este avance establece una base sólida para la autonomía total en las operaciones bajo el agua. La posibilidad de conectar dispositivos a 6000 metros de profundidad sin necesidad de cables abre una ventana de eficiencia operativa sin precedentes. Este nuevo estándar en la gestión de activos sumergidos garantiza procesos más económicos y seguros para el futuro de la economía oceánica mundial.
Fuente y foto: Hydromea