Ubicado a 150 kilómetros de la costa de Surinam, el proyecto GranMorgu liderado por TotalEnergies se posiciona como un modelo de desarrollo petrolero alineado con los objetivos de transición energética. Con reservas estimadas en 760 millones de barriles, el campo operará en el bloque 58, abarcando los yacimientos Sapakara y Krabdagu, mediante una unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga (FPSO) de última generación.
La instalación, completamente eléctrica y con capacidad de producir 220.000 barriles diarios, fue diseñada tomando como referencia modelos exitosos en Guyana e incorporará tecnologías como la reinyección total del gas asociado, recuperación de calor residual y un sistema de refrigeración por agua de mar. Todo esto se combina con sensores permanentes para la detección de metano, logrando una intensidad de emisiones de menos de 16 kg CO₂e/bep.
Un motor económico para Surinam
Con una inversión total de 10.500 millones de dólares, GranMorgu representa la mayor inyección de capital extranjero en la historia de Surinam y se espera que genere entre 6.000 y 7.000 empleos directos, indirectos e inducidos, gracias a un componente local que oscila entre los 1.000 y 1.500 millones de dólares.
Paramaribo, capital del país, será el eje administrativo y logístico del proyecto. Empresas surinamesas aportarán a actividades como mantenimiento de pozos, operaciones submarinas y soporte a la FPSO, fortaleciendo el tejido productivo nacional.
Participación de actores estratégicos
TotalEnergies lidera el proyecto, pero no actúa sola; Technip Energies fue seleccionada para diseñar y construir los módulos superiores de la FPSO, mientras que SBM Offshore firmó un contrato para su operación y mantenimiento a largo plazo. Esta colaboración internacional garantiza estándares técnicos de clase mundial y promueve transferencia tecnológica hacia Surinam.
Más allá del crudo
La producción está prevista para iniciar en 2028. Para entonces, Surinam podría haber escalado un peldaño relevante en el tablero energético regional, gracias a un proyecto que conjuga desarrollo económico, bajas emisiones y cooperación internacional.
Fuente: TotalEnergies