AES Corporation ha llegado a un acuerdo definitivo para ser adquirida por un consorcio encabezado por Global Infrastructure Partners (GIP), perteneciente a BlackRock, y el fondo sueco EQT Infrastructure VI. La operación alcanzará un valor empresarial aproximado de $33.400 millones, considerando la deuda asumida, y se financiará íntegramente con capital.
El precio de compra será de $15.00 por acción en efectivo, lo que representa una prima del 40,3 % sobre el precio promedio de las acciones en los 30 días previos al anuncio, elevando el valor patrimonial a $10.700 millones.
¿Qué implica la compra para AES Corporation?
Con esta adquisición, AES Corporation dejará de cotizar en la Bolsa de Nueva York y pasará a operar como empresa privada. La firma, conocida por ser el mayor proveedor mundial de energía limpia para corporaciones, busca acelerar su estrategia de crecimiento gracias a la flexibilidad financiera que ofrece el nuevo modelo de propiedad.
El consorcio se comprometió a mantener el enfoque estratégico actual de AES, asegurando inversiones en activos de infraestructura energética crítica, en especial en Estados Unidos y Latinoamérica.
Enfoque en energía limpia, regulación y estabilidad laboral
El nuevo grupo propietario no espera cambios en las tarifas que pagan los usuarios de las compañías reguladas de AES, como AES Indiana y AES Ohio, ambas seguirán gestionándose localmente bajo regulación estatal y federal. En paralelo, se ratificó el compromiso de preservar la estructura operativa, el talento humano y la inversión comunitaria.
Además, la compra posiciona a AES para liderar la transición energética en América, con una de las carteras más amplias de proyectos en desarrollo. Actualmente, tiene acuerdos por más de 11,8 GW de energía limpia firmados con grandes corporaciones tecnológicas.
Reacciones: confianza inversora y advertencias regulatorias
Desde el consorcio, líderes como Bayo Ogunlesi (GIP) y Masoud Homayoun (EQT) destacaron que la adquisición responde a la creciente necesidad global de electrificación, digitalización y resiliencia energética. También resaltaron que la infraestructura de AES es clave para garantizar suministro seguro y competitivo.
Sin embargo, voces críticas se han manifestado ante la creciente ola de compras de servicios públicos por parte de firmas de capital privado. Diversos defensores del consumidor advierten que este tipo de movimientos puede reducir la transparencia y limitar la rendición de cuentas ante los usuarios.
Próximos pasos y cierre del acuerdo
La transacción ya fue aprobada por el Directorio de AES y se espera que se cierre entre finales de 2026 e inicios de 2027, una vez se cumplan las aprobaciones de los accionistas y autoridades regulatorias de EE. UU. y otros países. Durante este periodo, AES continuará operando con normalidad, incluyendo el pago de dividendos sujeto a la aprobación del Consejo.
Tras 45 años de historia, AES Corporation inicia una nueva fase con apoyo de inversionistas de peso como CalPERS y el fondo soberano Qatar Investment Authority (QIA). El objetivo es robustecer su posición como referente en soluciones energéticas sostenibles, confiables y competitivas.
Fuente: AES
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