La producción internacional de petróleo y gas de Equinor entra en una nueva fase de expansión. La compañía noruega proyecta elevar su bombeo en el exterior más de un 23% antes de 2030 y superar los 900.000 barriles equivalentes por día.
La producción de petróleo y gas concentrada
La empresa ha reducido su presencia en mercados considerados maduros. Tras la desinversión de activos terrestres en Argentina, Equinor pasó de operar en una docena de países a mantener producción en siete jurisdicciones fuera de su país de origen.
Según su dirección internacional, el objetivo es crecer incluso después de vender activos en declive. La estrategia consiste en priorizar campos offshore de alta productividad y proyectos con ciclos de desarrollo bien definidos.
En este escenario, Brasil y el Golfo de Estados Unidos concentran buena parte del impulso productivo. El desarrollo del campo Bacalhau en fase de arranque avanza hacia una capacidad estimada de 220.000 barriles diarios en el segundo semestre de 2026. A este volumen se sumará Raia cuyo inicio de producción está previsto para 2028.
Así mismo, el proyecto Sparta en aguas estadounidenses y el aumento de volúmenes en Adura, la empresa conjunta con Shell en Reino Unido, fortalecen la cartera internacional. El crecimiento orgánico en estas regiones constituye el eje central de la expansión.
Por otro lado, Equinor se aproxima a una decisión de inversión en Bay du Nord frente a la costa atlántica de Canadá. Este proyecto figura entre los desarrollos offshore más relevantes planificados en la región. La compañía ha optado por un esquema por fases que reduce riesgos financieros y técnicos.
El plan inicial contempla más de 400 millones de barriles recuperables. Este enfoque escalonado permite ajustar costos y asegurar competitividad en un ambiente de precios volátiles. Mientras tanto, la producción en Noruega se mantendría relativamente estable durante la década. Esto implica que el crecimiento total dependerá en gran medida del desempeño internacional. El aumento de la producción exterior se convierte así en el principal vector de expansión corporativa.
El salto desde aproximadamente 730.000 barriles equivalentes por día en 2025 hasta más de 900.000 antes de 2030 refleja una hoja de ruta definida. La meta integra desarrollo de proyectos aprobados y nuevas campañas de exploración.
En África Oriental, la compañía reanudó conversaciones con el gobierno de Tanzania para avanzar en un proyecto de gas natural licuado. No obstante, la evaluación incluye factores políticos tras episodios de violencia posteriores a procesos electorales recientes. El posible desarrollo de GNL ampliaría la exposición al gas en mercados internacionales y reforzaría la diversificación geográfica. Aun así la decisión final dependerá de estabilidad regulatoria y condiciones de inversión.
Más allá del horizonte de 2030, Equinor analiza nuevas áreas en Brasil Angola y el Golfo de Estados Unidos. También estudia oportunidades en el Mediterráneo Oriental y Namibia. La empresa insiste en que la expansión será selectiva y basada en criterios técnicos rigurosos.
En definitiva, el aumento de la producción internacional de petróleo y gas de Equinor responde a una lógica de concentración en activos competitivos. La combinación de proyectos en Brasil Estados Unidos Canadá y posibles desarrollos de GNL en África redefine su mapa global.
Fuente y foto: Equinor