Eni aumenta recompra de acciones tras superar expectativas en 2025

Eni cerró el año con un beneficio trimestral mejor de lo previsto y fortalece su posicionamiento estratégico en producción, gas natural y transición energética.
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La petrolera italiana Eni concluyó 2025 con resultados superiores a las proyecciones del mercadom, con un beneficio neto ajustado atribuible a los accionistas, alcanzando los 1.200 millones de euros, lo que representa un incremento del 35 % interanual. Esta mejora se logró pese a una caída del 15 % en el precio del Brent y la apreciación del euro.

El EBIT ajustado proforma del grupo también avanzó un 6 %, hasta los 2.870 millones de euros, consolidando así la resiliencia operativa de la empresa. A nivel anual, la multinacional reportó un beneficio neto ajustado de 4.990 millones de euros, lo que representa una ligera caída del 5 %, atribuida a condiciones macro más complejas.

Producción y reservas en expansión

Uno de los pilares del buen desempeño de Eni ha sido su actividad upstream, con una producción media de hidrocarburos en 2025 de 1,73 millones de barriles equivalentes de petróleo por día (bep/d), con un alza interanual de más del 7 % en el cuarto trimestre, alcanzando los 1,84 millones de bep/d. Además, la compañía reportó una tasa de reemplazo de reservas del 167 %, lo que refuerza la sostenibilidad futura de sus operaciones.

Durante el año, la compañía puso en marcha seis proyectos clave en Angola, Indonesia, Noruega y el Congo, fortaleciendo su capacidad de producción a mediano plazo.

Impulso al gas natural y presencia en Asia

En su estrategia de consolidación global, Eni firmó un acuerdo vinculante con Petronas para integrar sus activos upstream en Indonesia y Malasia bajo una entidad conjunta. El objetivo es superar los 500.000 bep/d en producción sostenible, lo que marca un paso importante en la expansión de la compañía en Asia.

De manera paralela, la empresa cerró contratos de venta de gas natural licuado (GNL) a largo plazo en Turquía y Tailandia, afianzando su exposición a los mercados emergentes con mayor crecimiento en demanda energética.

Negocios de transición energética y desinversiones

Las líneas de negocio centradas en la transición energética también registraron avances destacados. Plenitude, la filial de energías renovables de Eni, cerró el año con una capacidad instalada de 5,8 GW, lo que supone un aumento del 41 %. Enilive, por su parte, se vio beneficiada por la recuperación de los márgenes en biocombustibles en el mercado europeo.

En términos de capital, la empresa optó por cristalizar valor con ventas estratégicas; cedió el 20 % de Plenitude a Ares por 2.000 millones de euros, y vendió el 49,99 % de su unidad de captura y almacenamiento de carbono al fondo GIP. Estas operaciones valoraron los negocios de transición energética en más de 23.000 millones de euros.

Sólido flujo de caja y mejora del balance

El flujo de caja ajustado generado por las operaciones ascendió a 12.500 millones de euros. Este rendimiento permitió a Eni reducir su deuda neta antes de arrendamientos a 9.400 millones de euros, disminuyendo el apalancamiento hasta un rango del 14-15 %.

Como respuesta a esta solidez financiera, la compañía incrementó en un 20 % su programa de recompra de acciones, reforzando su política de retorno al accionista.

Perspectivas para 2026

Para el próximo ejercicio, Eni espera que el crecimiento de su producción esté alineado con su plan estratégico 2025-2028. El gasto de capital bruto se estima en 7.000 millones de euros, manteniendo un enfoque disciplinado de inversión y un apalancamiento objetivo entre el 10 % y el 15 %, bajo un escenario de Brent a 62 dólares por barril.

Fuente: Eni

Foto: Shutterstock