En Abuja, el presidente de Nigeria, Bola Ahmed Tinubu, y el director ejecutivo de Eni, Claudio Descalzi, sellaron una nueva etapa en la cooperación energética entre el país africano y la compañía italiana. La reunión, realizada el 5 de marzo de 2026, marca el relanzamiento del desarrollo offshore de Nigeria, gracias a la conversión definitiva de la antigua y polémica licencia OPL 245.
El fin del litigio por la OPL 245
Uno de los puntos centrales del encuentro fue la transformación de la Licencia de Prospección Petrolera 245, también conocida como “Malabu Block”. A través de un acuerdo entre el gobierno federal y Eni, se resolvieron todas las reclamaciones legales asociadas al caso, lo que permitió suspender el procedimiento arbitral internacional en el CIADI y con ello, se habilitó la conversión de la licencia en dos Arrendamientos de Minería Petrolera (PML 102 y 103) y dos Arrendamientos de Prospección Petrolera (PPL 2011 y 2012), otorgados a Nigerian Agip Exploration (filial de Eni) como operador.
Este avance libera el potencial energético de la zona en asociación con la Nigerian National Petroleum Company Limited (NNPC) y Shell Nigeria Exploration and Production Company (SNEPCO).
Zabazaba y Etan, el nuevo foco de desarrollo de Eni
Con la firma de los Acuerdos de Proyecto, se pone en marcha el desarrollo de los campos Zabazaba y Etan, localizados en aguas profundas, los cuales se estima que contienen aproximadamente 500 millones de barriles en reservas recuperables. El proyecto utilizará una unidad flotante de producción (FPSO) con una capacidad de 150 mil barriles diarios, y el gas asociado, hasta 200 millones de pies cúbicos diarios, será canalizado a través de Nigeria LNG, fortaleciendo así la exportación de gas del país.
Las licencias de exploración PPL 2011 y 2012 también ofrecen un alto potencial, con planes de desarrollo acelerado en sinergia con la futura infraestructura del complejo Zabazaba-Etan.
Expansión offshore y nueva participación en OML 118
Durante el encuentro, Tinubu y Descalzi también se abordaron otras inversiones de Eni en Nigeria, como los yacimientos Abo y Bonga o la participación de la compañía en Nigeria LNG, donde mantiene un 10,4% de acciones. En línea con su estrategia de largo plazo, Eni amplió recientemente su presencia offshore mediante la adquisición de una participación adicional en el bloque OML 118, alcanzando el 15%.
Esta expansión reafirma el compromiso de Eni con el desarrollo energético del país, al tiempo que busca optimizar sus activos en alta mar.
Una relación con más de 60 años de operación
Con presencia en Nigeria desde 1962, Eni ha diversificado sus actividades en el país, abarcando desde exploración y producción de hidrocarburos hasta generación eléctrica y proyectos de desarrollo comunitario. Su producción actual se sitúa en torno a los 55 mil barriles equivalentes de petróleo por día.
Además del enfoque técnico y comercial, la empresa sostiene programas sociales que abarcan educación, atención médica, acceso a la energía e infraestructura local.
Proyección: Nigeria refuerza su atractivo para la inversión
La resolución de disputas históricas como la del bloque OPL 245, sumada a la apertura para nuevos desarrollos en aguas profundas, refuerza la imagen de Nigeria como un destino atractivo para la inversión energética.
Con este nuevo capítulo, Eni consolida su rol como socio estratégico del país africano, mientras se prepara para desarrollar algunos de los campos offshore más prometedores del Golfo de Guinea.
Fuente: Eni