Wood Mackenzie asegura que el plan estratégico de la India «será favorable» la IEW 2026

El suministro de hidrógeno verde está lejos de alcanzar los objetivos para 2030 debido a la escasez de proyectos maduros.
El imperativo del suministro y la seguridad, según la IEW 2026

Durante la celebración de la India Energy Week 2026 (IEW 2026) en Goa, queda claro que el país no busca simplemente cambiar su matriz energética, sino asegurar que este cambio no comprometa su vertiginoso ascenso como potencia manufacturera. El análisis de Wood Mackenzie que he revisado a fondo subraya que el éxito dependerá de cómo manejen el trilema entre seguridad, equidad y sostenibilidad.

El imperativo del suministro y la seguridad, según la IEW 2026

Ciertamente, la seguridad energética es el cimiento de cualquier plan nacional en un país que importa la mayor parte de sus combustibles fósiles. Con una proyección de crecimiento del PIB superior al 6% hasta el año 2035, la demanda de energía será masiva. Considero que la integración de la cadena de suministro y la creación de infraestructuras específicas para petróleo y gas seguirán siendo prioridades críticas. Así mismo, la competitividad de las manufacturas indias está ligada intrínsecamente a un suministro estable que no puede depender únicamente de fuentes intermitentes en el corto plazo.

En relación con las emisiones, la próxima década definirá si la India logra consolidarse como un líder bajo en carbono o si queda atrapada en infraestructuras contaminantes. Las proyecciones indican un aumento del 25% en las emisiones de dióxido de carbono debido a la expansión urbana y de construcción. Bajo mi análisis, la transición hacia precios de carbono obligatorios y la adopción de tecnologías limpias en la industria pesada son pasos obligatorios para desviar esta trayectoria. La energía renovable es parte de la solución, pero la reestructuración profunda del uso energético industrial es donde se ganará o perderá esta batalla climática.

Con respecto a la inversión, estimo que se requiere un aumento significativo en el despliegue de capital para modernizar la red eléctrica y los sistemas de almacenamiento. Para alcanzar la neutralidad en 2070, la inversión debe superar los 1.5 billones de dólares previstos inicialmente. La movilización de estos fondos debe ser eficiente para mantener la asequibilidad del sistema. Por esta razón, el desarrollo de sectores como el hidrógeno bajo en carbono y la captura de carbono (CCUS) se vuelve fundamental para los sectores de difícil reducción de emisiones.

Finalmente, observo una brecha preocupante entre las metas gubernamentales y la capacidad real de producción. El suministro de hidrógeno verde está lejos de alcanzar los objetivos para 2030 debido a la escasez de proyectos maduros. Algo similar ocurre con los vehículos eléctricos, donde la dependencia de importaciones para baterías frena la penetración en el mercado masivo. Para revertir esto, la India debe fortalecer sus alianzas estratégicas para la obtención de litio y acelerar la transparencia política que atraiga a los fabricantes globales a producir localmente.

Fuente y foto: Wood Mackenzie