La empresa Moeve asegura nuevo contrato para el inicio del proyecto Onuba, bajo la inversión del capital europeo, logrando convertir la producción de combustibles limpios en una hoja de ruta clara y firme hacia una descarbonización real.
El despliegue técnico del proyecto Onuba
La dirección de la compañía aprueba la dirección para que las máquinas comiencen a trabajar en cuestión de semanas. Dicha infraestructura contará en su fase inicial con una potencia de 300 MW y tiene la capacidad técnica de sumar otros 100 MW según evolucione la demanda.
La operación requiere movilizar más de 1.000 millones de euros para iniciar las operaciones en la planta de electrólisis, como las instalaciones fotovoltaicas necesarias para el autoconsumo energético.
Por su parte, la compañía dirige el 51% de la propiedad y posee el apoyo de Masdar, así como la experiencia técnica de Enalter. Esta cooperación es fundamental para suministrar vectores energéticos renovables a las industrias pesadas que necesitan disminuir su huella de carbono urgentemente. La Comisión Europea ha respaldado la iniciativa al otorgarle el estatus de Proyecto de Interés Común por su relevancia estratégica.
La planta producirá unas 45.000 toneladas de hidrógeno verde cada año y esto evitará la emisión de 250.000 toneladas de CO2 a la atmósfera. Dicha cifra equivale a eliminar la contaminación de todos los coches de combustión que circulan por Huelva, Cádiz y Jaén. El destino de esta producción será vital para los sectores del transporte marítimo y la aviación.
El proyecto dispone de una base financiera sólida, mediante la inyección de 304 millones de euros procedentes de los fondos NextGenerationEU. El Gobierno de España ha canalizado estos recursos para asegurar que el Valle Andaluz del Hidrógeno Verde se convierta en una realidad operativa lo antes posible.
Fuente y foto: Moeve