EE. UU. solicita el decomiso del buque cisterna Skipper vinculado a redes de Irán y Venezuela

La acción civil registra una gran pérdida material para los regímenes involucrados,y al mismo tiempo, una fractura crítica en la logística de evasión que ha sostenido transacciones energéticas ilegales.
La operatividad y confiscación del buque cisterna Skipper

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos ha interpuesto una demanda civil para confiscar el buque cisterna Skipper y aproximadamente 1,8 millones de barriles de petróleo. Esta medida legal surge tras la interceptación de la nave en diciembre de 2025, señalada por actuar como una fuente de financiamiento para el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y su brazo operativo, la Fuerza Quds.

La operatividad y confiscación del buque cisterna Skipper

Desde hace años, una estructura de transporte ilícito conocida como la «flota fantasma» ha operado con impunidad para evadir sanciones globales. El Skipper, que anteriormente navegaba bajo el nombre de Adisa, utilizaba tácticas de ocultamiento como el uso de banderas falsas y la manipulación de sistemas de ubicación para transportar crudo desde Venezuela e Irán hacia destinos restringidos como Siria y Cuba.

Así mismo, las investigaciones revelaron que el buque cargó combustible en la Terminal José de Venezuela poco antes de ser interceptado en alta mar por autoridades norteamericanas.

Bajo la dirección de la fiscal general Pamela Bondi, el gobierno estadounidense ha intensificado la persecución de estos activos para detener el flujo de capitales hacia organizaciones designadas como terroristas.

Los fiscales sostienen que las ganancias derivadas de estas operaciones financian la proliferación de armamento y la desestabilización regional. Al retirar este petrolero del mar, las agencias federales, incluyendo el FBI y el HSI, envían un mensaje directo sobre la invulnerabilidad de las sanciones comerciales vigentes.

Tras su incautación, el Skipper fue trasladado a las costas de Texas, donde permanece bajo custodia mientras el Tribunal de Distrito de Columbia procesa la demanda de decomiso. Según los documentos presentados, el cargamento confiscable estaba destinado en gran parte a la estatal cubana Cubametales.

Fuente y foto: DOJ