DNV ha publicado la práctica recomendada DNV-RP-F123, enfocada en el diseño y operación de tuberías submarinas para su transporte seguro. Esta nueva guía técnica surge del proyecto conjunto de la industria H2Pipe y busca responder a los desafíos específicos que presenta el hidrógeno en infraestructuras existentes y futuras.
Guía para reducir riesgos en tuberías de hidrógeno submarinas
A diferencia del gas natural, el hidrógeno introduce riesgos particulares que afectan la integridad de los materiales. Entre ellos destaca la fragilización por hidrógeno, un fenómeno que puede comprometer la resistencia estructural de las tuberías.
En este sentido, la DNV-RP-F123 proporciona criterios claros para el diseño, la operación y la recalificación de gasoductos submarinos. Así mismo, complementa la normativa DNV-ST-F101, ampliamente utilizada en oleoductos offshore desde 1976.
Gracias a esta integración normativa, las empresas cuentan ahora con una base técnica más sólida para adaptar infraestructuras existentes al transporte de hidrógeno.
Clave para escalar la infraestructura de hidrógeno
El desarrollo de redes de hidrógeno es considerado esencial para reducir emisiones en sectores difíciles de descarbonizar. Sin embargo, uno de los principales obstáculos ha sido la incertidumbre sobre el comportamiento de los materiales y los límites operativos.
En este escenario, las tuberías continúan siendo una de las alternativas más rentables para el transporte a gran escala. La nueva práctica recomendada busca precisamente cerrar estas brechas técnicas y facilitar la toma de decisiones en proyectos energéticos.
Un esfuerzo conjunto de la industria energética
La DNV-RP-F123 fue desarrollada entre 2021 y 2026 en el marco del proyecto H2Pipe JIP, que reunió a 37 organizaciones entre operadores, fabricantes, ingenierías y centros académicos.
El objetivo fue consolidar datos experimentales, pruebas y experiencia industrial en una guía aplicable directamente a proyectos de ingeniería.
Actualmente, DNV avanza hacia una nueva fase del proyecto centrada en pruebas a escala real, cuyos resultados permitirán seguir perfeccionando los estándares para el transporte de hidrógeno.