El suministro de gas natural licuado (GNL) avanza con fuerza y reconfigura el panorama energético global, especialmente de cara al año 2026. De acuerdo con el último informe de la Agencia Internacional de Energía (IEA en inglés), se espera que la oferta de GNL crezca más del 7 % durante el año, con América del Norte liderando el incremento.
La alta demanda de suministro de gas natural en Norteamérica
Durante 2025, la producción global de GNL aumentó casi un 7 %, concentrando tres cuartas partes de ese crecimiento en el segundo semestre. La entrada en operación de nueva capacidad de licuefacción en Estados Unidos fue estratégica.
Con una mayor suministro de contratos de GNL con destino flexible, los vínculos entre mercados regionales se fortalecieron. Las correlaciones de precios alcanzaron máximos históricos, mientras la volatilidad energética se acentuó por factores climáticos adversos y tensiones geopolíticas. En este contexto, la IEA advierte sobre la necesidad de mantener la vigilancia sobre la seguridad del suministro.
La Unión Europea avanza con su plan para eliminar las importaciones de gas natural ruso antes de noviembre de 2027, mientras que en Asia se implementan nuevas reformas de mercado. Dichos cambios estructurales reordenan los flujos internacionales de gas y reafirman el papel del GNL en la transición energética global.
Durante 2025 se aprobaron más de 90 mil millones de metros cúbicos anuales de nueva capacidad de licuefacción, la segunda cifra más alta desde 2019. Estados Unidos encabezó estas inversiones, consolidándose como el mayor proveedor mundial. La actividad contractual también alcanzó cifras récord, mostrando confianza en la demanda sostenida del GNL.
La IEA proyecta que el crecimiento de la demanda mundial de gas alcance el 2 % en 2026, tras una desaceleración notable en 2025. El nuevo suministro permitirá equilibrar los mercados y mejorar la liquidez. China y otros países asiáticos emergentes liderarán la expansión del consumo, reforzando la importancia del GNL en los próximos años.
Fuente y foto: IEA