Tabla de Contenidos
En una reciente entrevista con Tony Castillo, experto de Dairyland, se puso de manifiesto que la protección de ductos ha dejado de ser una actividad puramente química para convertirse en un desafío de ingeniería eléctrica de alta precisión. La empresa se consolida como el fabricante referente en dispositivos de desacoplamiento de estado sólido, aportando una fiabilidad técnica que alcanza el 99.99% en entornos de alta exigencia.
La tecnología AC y la protección de ductos
Bajo esta perspectiva técnica, es fundamental comprender que el aislamiento de CC y la continuidad de AC no son objetivos opuestos, sino complementarios cuando se emplea la tecnología adecuada. Los operadores en las industrias del petróleo, gas y ferroviaria enfrentan hoy voltajes inducidos por líneas de alta tensión que comparten el derecho de vía con sus tuberías.
Dichas corrientes parásitas aceleran la corrosión y representan un riesgo letal para el personal de mantenimiento si no se gestionan mediante una ruta de baja impedancia hacia tierra.
De manera complementaria, Castillo enfatiza un riesgo emergente que los ingenieros de corrosión deben priorizar: el reconducting. Este fenómeno, derivado de la actualización de las redes eléctricas para manejar mayores cargas, altera los niveles de inducción originales, invalidando en muchos casos los sistemas de mitigación instalados previamente.
Así mismo, la educación técnica se erige como el pilar fundamental para que los operadores diseñen esquemas de control de corrosión más seguros y robustos ante estas variables cambiantes del entorno energético.
Finalmente, la robustez de los equipos de estado sólido permite una respuesta instantánea ante fallas eléctricas o descargas atmosféricas. Al bloquear la corriente de protección catódica para evitar su pérdida en el sistema de tierras, estos dispositivos aseguran que el potencial negativo se mantenga en niveles óptimos.
Fuente y foto: Inspenet | Dairyland