La caverna se encuentra a 150 metros bajo la superficie lunar, lo que ofrece una protección natural contra las condiciones extremas del ambiente lunar.
En una reciente colaboración internacional, científicos de China y Francia han culminado exitosamente un estudio para analizar el hallazgo de polonio y gas radón…
Un grupo de investigadores implementaron un programa de calentamiento por pasos y precalentaron el regolito lunar en vacío para reducir posibles problemas.