Japón y Nueva Zelanda inician estudios para una ruta de exportación de hidrógeno verde

Nueva Zelanda será clave en el suministro de hidrógeno verde que Japón necesita para avanzar en su neutralidad de carbono.
Corredor de hidrógeno entre Japón y Nueva Zelanda

El 5 de marzo marcó el inicio oficial del Corredor de Hidrógeno Japón-Nueva Zelanda, una iniciativa liderada por las empresas japonesas Mitsui O.S.K. Lines, Obayashi Corporation, Kawasaki Heavy Industries y Chiyoda Corporation. El consorcio ha acordado avanzar con estudios conjuntos para viabilizar la producción de hidrógeno verde en suelo neozelandés y establecer su exportación sistemática hacia Japón.

Japón, cuya autosuficiencia energética ronda apenas el 15%, enfrenta el reto de diversificar sus fuentes de energía limpia. A pesar de los avances en generación renovable, el país reconoce que su capacidad interna no será suficiente para cubrir la futura demanda de hidrógeno limpio. Aquí entra en juego Nueva Zelanda, un país con más del 85% de su electricidad generada a partir de fuentes renovables como la hidroeléctrica, geotérmica y eólica.

Producción renovable y desarrollo del corredor de hidrógeno

El plan contempla el desarrollo de infraestructura de producción en Nueva Zelanda utilizando su abundante disponibilidad de energía renovable. La meta es construir una cadena de suministro que permita la exportación eficiente de hidrógeno verde hacia Japón a principios de la década de 2030. Estas exportaciones apuntan a sectores de difícil descarbonización como el acero, la industria química y el transporte marítimo.

Las empresas involucradas traen a la mesa un sólido respaldo técnico y logístico. Mitsui O.S.K. Lines se encargará del transporte marítimo mientras que Obayashi se centrará en la construcción de instalaciones. Kawasaki Heavy Industries y Chiyoda aportarán tecnología para la licuefacción, almacenamiento y conversión del hidrógeno.

Una iniciativa con respaldo institucional

El respaldo gubernamental es clave para esta iniciativa. El Plan de Acción del Hidrógeno de Nueva Zelanda, publicado en 2024, refuerza el rol del sector privado y promete reducir las barreras regulatorias. En paralelo Japón continúa promoviendo estrategias de importación de combustibles limpios como parte de su plan de neutralidad de carbono para 2050.

Durante el año fiscal 2026 comenzarán los estudios de viabilidad y diseño de la cadena logística. El objetivo final es posicionar a Nueva Zelanda como un hub de producción y exportación de hidrógeno verde para Asia-Pacífico, fortaleciendo al mismo tiempo la seguridad energética de Japón.

Esta colaboración establece un modelo de integración energética internacional basado en sostenibilidad, tecnología y cooperación diplomática.

Fuente y foto: MOL