En el corazón de Marsella, cuatro contenedores marítimos han sido reconvertidos en una estructura que no solo destaca por su diseño, sino también por su propósito. Desde el pasado 9 de diciembre, el campus Saint-Charles de la Universidad de Aix-Marsella alberga un minimercado social de 120 metros cuadrados, gestionado por estudiantes y pensado para combatir la precariedad alimentaria.
La iniciativa, impulsada por la Fundación CMA CGM en colaboración con la Federación Interasso Aix-Marsella (FAMI), busca ofrecer productos alimenticios, de higiene y para el hogar a precios entre un 70% y un 90% inferiores a los del mercado convencional. En un contexto en el que uno de cada tres estudiantes admite saltarse comidas por falta de recursos, este nuevo espacio representa un alivio tangible.
Contenedores como solución habitacional temporal
El uso de contenedores marítimos no es nuevo, pero su adaptación como minimercado estudiantil marca una innovación interesante en términos de arquitectura funcional y sostenibilidad. Gracias al respaldo logístico del grupo CMA CGM, los módulos fueron reacondicionados para incluir una tienda, almacenes y un área de descanso que también funciona como punto de encuentro social.
El surtido del minimercado será financiado en gran parte por fondos públicos, sumados a donaciones privadas y colaboraciones institucionales. La Fundación CMA CGM aportó una donación inicial de más de 15.000 productos esenciales, reforzando su compromiso con el acceso a la educación y la reducción de la inseguridad alimentaria.
Un espacio gestionado por y para estudiantes
FAMI, reconocida por su experiencia en proyectos como el AGORAé, estará al frente de la gestión del espacio. La organización estudiantil ganó la convocatoria de proyectos lanzada por la universidad y se encargará del funcionamiento operativo, con una visión participativa centrada en las necesidades reales de los estudiantes.
El espacio no solo funcionará como punto de venta, sino también como lugar de encuentro, ofreciendo talleres de cocina, asesoría presupuestaria y orientación sobre derechos estudiantiles. Su horario ampliado permitirá que más jóvenes puedan acceder al servicio sin comprometer su rutina académica.
Respuesta institucional ante la precariedad
La Universidad de Aix-Marsella ha respaldado firmemente el proyecto, ofreciendo apoyo logístico, financiero y espacios adecuados. Este nuevo minimercado se suma a otros cuatro en los campus de Aix-en-Provence, Luminy, Étoile y Timone, en un esfuerzo estructurado por responder a la creciente vulnerabilidad de los estudiantes desde la pandemia.
Con iniciativas como esta, la comunidad universitaria y sus aliados reafirman que el acceso a una alimentación digna no debe ser un lujo, sino una garantía para el desarrollo académico y personal.
Fuente y foto: CMA CGM