La construcción de oleoductos crece y supera los USD 55 mil millones

La construcción de oleoductos y gasoductos crecerá gracias a la inversión, al gas natural y a la modernización, reforzando la seguridad energética y el suministro global.
Oleoducto y gasoducto en operación al atardecer

La industria energética vuelve a mostrar señales claras de expansión. El mercado global de construcción de oleoductos y gasoductos alcanzará un valor superior a los USD 55 mil millones en 2026, impulsado por una combinación de inversión en infraestructura, demanda creciente de gas natural y la necesidad urgente de modernizar redes de transporte energético en distintas regiones del mundo.

Este repunte marca un cambio de ritmo para un sector que, tras años de cautela regulatoria y ajustes presupuestarios, vuelve a posicionarse como pieza clave para la seguridad energética y la estabilidad del suministro global.

Factores que impulsan el nuevo ciclo de crecimiento

El crecimiento del mercado no responde a una sola variable, sino a la convergencia de varios factores estructurales. Uno de los más relevantes es la recuperación de proyectos postergados durante los años de pandemia, muchos de los cuales han sido reactivados para atender cuellos de botella logísticos en el transporte de hidrocarburos.

A esto se suma la expansión del gas natural como combustible de transición. La necesidad de reducir emisiones frente al carbón y otros combustibles más intensivos en carbono ha llevado a gobiernos y operadores a fortalecer redes de gasoductos, tanto para consumo interno como para exportación.

Otro elemento determinante es la edad de la infraestructura existente. En numerosos países, oleoductos construidos hace décadas requieren sustitución, ampliación o rediseño para cumplir con nuevos estándares de seguridad, integridad mecánica y desempeño ambiental. Esta modernización se ha convertido en un motor constante de inversión.

Regiones donde la inversión toma mayor velocidad

El dinamismo del mercado varía según la región. América del Norte continúa liderando en volumen de proyectos, apoyada en su extensa red midstream y en la necesidad de optimizar la conexión entre zonas productoras y centros de consumo.

En paralelo, Asia-Pacífico se perfila como uno de los polos de mayor crecimiento. El aumento sostenido de la demanda energética, junto con procesos de industrialización acelerada, ha impulsado nuevos proyectos de transporte de gas y productos refinados, especialmente en economías emergentes.

Por su parte, Medio Oriente y África mantienen un rol estratégico, con inversiones orientadas tanto a consumo local como a infraestructura de exportación, particularmente en gas natural. En estas regiones, la construcción de oleoductos sigue siendo un componente crítico de los planes energéticos de largo plazo.

Retos técnicos y regulatorios que acompañan la expansión

Pese al crecimiento proyectado, el desarrollo de nuevos oleoductos no está exento de desafíos. La complejidad técnica, los procesos de permisos ambientales y las disputas territoriales continúan siendo factores que pueden retrasar proyectos o elevar costos.

Además, los operadores enfrentan una presión creciente para incorporar criterios de sostenibilidad, monitoreo avanzado e integridad operacional, lo que exige soluciones de ingeniería más sofisticadas y una planificación más rigurosa desde las etapas iniciales.

Qué significa este crecimiento para la industria energética

Para empresas de ingeniería, contratistas EPC, fabricantes de tuberías y proveedores de servicios especializados, este escenario abre una ventana de oportunidades significativa. El crecimiento del mercado no solo implica nuevos proyectos, sino también mayor demanda de inspección, mantenimiento, tecnologías de control y soluciones digitales asociadas a la operación de ductos.

En un contexto global marcado por la transición energética y la búsqueda de seguridad en el suministro, la construcción de oleoductos vuelve a ocupar un lugar central. Más que un simple indicador económico, este crecimiento refleja cómo la infraestructura energética sigue siendo un pilar indispensable para sostener el desarrollo industrial y responder a las exigencias del mercado global.

Fuente: Research and Markets

Foto: Shutterestock