Nuevo compuesto mejora el combustible de cohetes hasta 150%

El MnB₂ supera al aluminio en energía y volumen, optimizando la eficiencia y seguridad de futuras misiones espaciales tripuladas o de carga.
Mejoran combustible de cohetes hasta 150%

Investigadores de la Universidad de Albany han desarrollado un nuevo compuesto con potencial para mejorar el combustible de cohetes utilizado en misiones espaciales. Se trata del diboruro de manganeso (MnB₂), un material que libera una cantidad de energía significativamente mayor que el aluminio actualmente utilizado en cohetes.

Según el equipo dirigido por el profesor Michael Yeung, este compuesto aporta más del 20% de energía por unidad de masa y hasta un 150% más por volumen, optimizando así el uso del espacio en misiones donde cada centímetro cuenta. Su alta densidad energética permitiría reducir la cantidad de combustible necesario, abriendo espacio para más carga útil o instrumentos de investigación.

Seguridad y estructura del nuevo combustible de cohetes

Uno de los atributos más destacados de este material es su estabilidad hasta el momento de la ignición, que solo ocurre al contacto con un agente como el queroseno. Esto lo convierte en una opción viable no solo por su rendimiento, sino también por su seguridad operativa.

Gracias a simulaciones computacionales, el equipo descubrió que la energía del MnB₂ proviene de una deformación estructural sutil a nivel molecular. Este tipo de deformación indica una acumulación interna de energía, lista para liberarse al activarse el compuesto.

Tecnología y ciencia de materiales

La síntesis del MnB₂ no fue sencilla. Requirió el uso de un fundidor de arco para calentar una pastilla de boro y manganeso a temperaturas superiores a los 3000 °C. Este procedimiento generó una estructura atómica comprimida, comparable a un resorte bajo tensión, lista para liberar su energía al ser activado.

Además de sus posibles aplicaciones en propulsión espacial, el compuesto y su base química de boro están siendo estudiados como catalizadores para la descomposición de plásticos y la fabricación de convertidores catalíticos más duraderos.

Avance con implicaciones más allá del espacio

El hallazgo se suma a los esfuerzos por desarrollar nuevos materiales que superen las limitaciones actuales de dureza, estabilidad y eficiencia energética. Para los investigadores de Albany, el MnB₂ representa no solo un logro químico, sino una oportunidad para redefinir tecnologías críticas en campos como la exploración espacial, el reciclaje y la automoción.

La investigación fue publicada en la Revista de la Sociedad Química Americana, marcando un paso importante hacia el futuro del combustible espacial avanzado.

Fuente y foto: Universidad de Albany