La recuperación del suministro de combustible para aviones podría extenderse durante varios meses incluso si el estrecho de Ormuz vuelve a operar con normalidad, según advirtió la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).
Combustible para aviones en tensión
Aunque la posible reapertura del estrecho aliviaría el flujo de petróleo, el verdadero problema se concentra en la capacidad de refinación. Las refinerías en Oriente Medio han sufrido interrupciones significativas, lo que limita la producción de combustible de aviación.
En este contexto, Willie Walsh, director general de la IATA, señaló que el restablecimiento del suministro no será inmediato. Aun con el crudo disponible, transformar ese recurso en combustible utilizable para aeronaves tomará tiempo.
Impacto directo en costos y operaciones
El combustible representa cerca del 27% de los gastos operativos de las aerolíneas, lo que lo convierte en uno de los factores más sensibles para la industria. Así mismo, el incremento sostenido en los precios del combustible está obligando a las compañías a ajustar sus estrategias.
Entre las medidas adoptadas destacan la reducción de vuelos, la incorporación de escalas adicionales para repostaje y el transporte de combustible desde aeropuertos de origen. Estas decisiones reflejan la presión logística que enfrenta el sector.
Precios desacoplados del petróleo
Tradicionalmente, el combustible de aviación sigue la tendencia del petróleo crudo. Sin embargo, en el escenario actual, los precios del jet fuel han aumentado con mayor intensidad debido a las limitaciones en refinación.
Aunque el crudo ha mostrado señales de moderación tras el anuncio de un alto el fuego, los costos del combustible continúan elevados, impulsados por los márgenes de refinación y la escasez de producto terminado.
Aerolíneas bajo presión y mercados en reacción
Las aerolíneas han comenzado a reflejar esta situación en sus operaciones y resultados financieros. A pesar de ello, los mercados han reaccionado positivamente ante la posibilidad de estabilización geopolítica.
Las acciones de varias compañías aéreas en Asia y Europa registraron subidas significativas, impulsadas por la expectativa de una reapertura sostenida del estrecho de Ormuz y una eventual normalización del suministro energético.
Una crisis distinta a la pandemia
Desde la IATA se descarta que esta situación alcance el impacto de la pandemia de COVID-19. A diferencia de aquel periodo, donde la capacidad aérea se redujo drásticamente, la demanda actual se mantiene relativamente sólida.
No obstante, la recuperación del equilibrio entre oferta y demanda dependerá en gran medida de la rapidez con la que las refinerías puedan restablecer su producción.
Ajustes globales en la producción
Ante este escenario, países con capacidad de refinación como India y Nigeria podrían desempeñar un papel clave para compensar parte del déficit. Así mismo, se espera que grandes exportadores asiáticos reactiven sus envíos una vez se estabilicen los flujos de crudo.
En definitiva, aunque la reapertura del estrecho de Ormuz representa un paso importante, el mercado del combustible para aviones seguirá enfrentando tensiones durante los próximos meses debido a los límites estructurales en la cadena de suministro.
Fuente: Reuters
Foto: Shuttersotck