Chris Wright visita Venezuela para la recuperación de la industria petrolera

El secretario de Energía de EE.UU. lidera el primer acercamiento energético de alto nivel en décadas para reactivar la industria petrolera venezolana.
Banderas de Estados Unidos y Venezuela ondeando

En un movimiento que redefine las relaciones energéticas entre Estados Unidos y Venezuela, el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, llegó este miércoles a Caracas para encabezar una agenda centrada en el renacimiento del sector petrolero venezolano.

La visita de Wright marca el primer viaje de alto nivel enfocado en energía por parte de Washington en casi 30 años. El funcionario llega apenas un día después de que el gobierno de EE.UU. emitiera una licencia general que permite a empresas extranjeras explorar y producir crudo y gas en Venezuela, abriendo formalmente una nueva etapa de cooperación energética.

Un viaje de tres días con paradas estratégicas

Durante su estadía hasta el viernes, Wright se reunirá con Delcy Rodríguez, vicepresidenta y ministra de Petróleo, además de mantener encuentros con ejecutivos de Chevron y Repsol, dos de las compañías extranjeras con mayor presencia operativa en Venezuela.

Una de las visitas será a Petropiar, el mayor proyecto petrolero conjunto entre Chevron y PDVSA, ubicado en la Faja del Orinoco, la región con mayores reservas de crudo pesado del país.

Implicaciones geopolíticas

Más allá del petróleo, la visita de Chris Wright responde a una lógica geopolítica. Según el analista Thomas O’Donnell, EE.UU. está trazando una doctrina de dominio energético, con el objetivo de utilizar su alianza con países como Venezuela, Arabia Saudita, Emiratos Árabes y Guyana para reconfigurar los mercados globales de energía, en caso de necesidad geopolítica futura.

Lo que viene

La visita de Chris Wright podría ser el primer paso para una reconexión energética estructural entre Venezuela y Estados Unidos, siempre y cuando las condiciones políticas lo permitan y las reformas estructurales se consoliden. Por ahora, las empresas extranjeras comienzan a desplegar sus planes, y Washington apuesta por transformar la Faja del Orinoco en un activo estratégico que fortalezca su influencia global.

Fuente: Reuters