China volvió a intervenir en su mercado energético al limitar el aumento del precio del combustible, en un contexto marcado por la escalada de los precios del petróleo a nivel internacional.
Un ajuste por debajo del mecanismo habitual
Según la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (CNDR), el país asiático aprobó un incremento de 420 yuanes por tonelada en la gasolina y 400 yuanes en el diésel. Sin embargo, estas cifras representan aproximadamente la mitad del ajuste previsto bajo su mecanismo habitual de precios.
De haberse aplicado el sistema completo, los incrementos habrían alcanzado los 800 y 770 yuanes respectivamente. Con esta medida, el gobierno busca amortiguar el impacto del encarecimiento del crudo en los consumidores.
Así mismo, el ajuste implica un aumento moderado para los usuarios finales. Llenar un tanque de 50 litros con gasolina de 92 octanos costará cerca de 2,4 dólares adicionales.
Control del precio del combustible frente a la presión internacional
El contexto internacional ha sido determinante en esta decisión. Los precios del petróleo han mantenido una tendencia alcista tras el rechazo de Irán a una propuesta de alto el fuego impulsada por Estados Unidos.
A esto se suma la creciente tensión en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas de suministro energético del mundo, cuya operatividad se ha visto comprometida.
Este escenario ha elevado la volatilidad del mercado petrolero y ha obligado a varios países asiáticos a adoptar medidas para mitigar el impacto del alza del combustible.
Estrategia para proteger la economía interna
China, como segundo mayor consumidor de petróleo del mundo, ha optado por una estrategia de control de precios para proteger su economía doméstica.
El país revisa los precios de gasolina y diésel cada 10 días hábiles, tomando como referencia las variaciones del crudo internacional junto con costos de refinación, impuestos y márgenes de distribución.
Además, su diversificación en el suministro energético, el impulso a los vehículos eléctricos y sus reservas estratégicas han permitido una mayor resiliencia frente a la crisis.
Impacto desigual en sectores económicos
Aunque los datos del índice PMI manufacturero muestran un impacto moderado en la economía, algunos sectores ya enfrentan presiones significativas.
En particular, la industria aérea ha comenzado a trasladar el aumento del combustible a los consumidores mediante recargos, reflejando la sensibilidad del sector ante la volatilidad energética.
Por otro lado, economistas advierten que el encarecimiento de los insumos podría reducir los márgenes de la industria manufacturera, lo que incluso podría derivar en presiones deflacionarias.
Fuente: Reuters
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