En un movimiento estratégico que podría redefinir el mapa energético de Oriente Medio, Chevron ha iniciado conversaciones exclusivas con el gobierno de Irak para negociar la entrada al yacimiento petrolífero West Qurna 2. Este campo, considerado uno de los más grandes del mundo, ha sido recientemente nacionalizado tras la salida forzada de la petrolera rusa Lukoil, afectada por sanciones estadounidenses.
Chevron gana prioridad en la futura explotación
El acuerdo firmado con la estatal Basra Oil Company (BOC) otorga a Chevron un año completo de exclusividad para definir los términos de una eventual adquisición. Según confirmaron las autoridades iraquíes, la prioridad de negociación incluye acceso a datos sensibles sobre el campo y la posibilidad de asumir la operación cuando se concrete el traspaso.
Esta jugada sigue al anuncio de la compra de Hess por 53 mil millones de dólares, reflejando la ambición global de Chevron por consolidar su presencia en activos clave, tanto en Estados Unidos como en regiones productoras con potencial geopolítico.
Lukoil y el cambio de panorama tras las sanciones
Lukoil había operado el yacimiento West Qurna 2 durante años, pero las sanciones impuestas por Washington en respuesta al conflicto en Ucrania obligaron a la empresa a negociar su salida. El gobierno iraquí anunció un acuerdo amistoso con la firma rusa para facilitar el traspaso temporal de la operación a BOC, antes de asignarla de forma definitiva a un nuevo operador.
Chevron deberá esperar la aprobación final del Consejo de Ministros de Irak y otras autoridades, incluyendo la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos, para cerrar la transacción.
Un activo que representa el 10% de la producción iraquí
West Qurna 2 no es un campo cualquiera. Con una capacidad que representa cerca del 10% del total de la producción petrolera de Irak y aproximadamente el 0,5% del suministro mundial de crudo, este activo se ha convertido en una pieza codiciada en el ajedrez energético global.
El interés de Chevron no solo responde a su apetito por ampliar operaciones, sino también a una estrategia de diversificación regional. Fuentes cercanas a las negociaciones indicaron que los términos económicos y fiscales serán determinantes para avanzar en el contrato definitivo.
Irak busca estabilidad en sus operaciones petroleras
Para Bagdad, entregar el control del yacimiento a una empresa con experiencia técnica y respaldo financiero como Chevron podría garantizar continuidad operativa y estabilidad en un sector que representa el corazón de su economía. Al mismo tiempo, el país busca reposicionar su industria petrolera tras años de conflictos internos y tensiones internacionales.
Las próximas semanas serán clave para determinar si Chevron consolida su ingreso en uno de los campos más valiosos del planeta. Por ahora, el acceso exclusivo ya marca una ventaja decisiva frente a otros actores internacionales.
Fuente: Reuters
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