El calor del CERN ya calienta hogares en Francia

Miles de viviendas en Ferney-Voltaire ya reciben calefacción gracias al calor residual del Gran Colisionador de Hadrones.
Vista del LHC en el CERN

El CERN ha comenzado a reutilizar el calor generado por su Gran Colisionador de Hadrones (LHC) para abastecer con calefacción a hogares y comercios en la localidad francesa de Ferney-Voltaire. Este nuevo sistema, operativo desde enero de 2026, marca un avance en sostenibilidad energética para una de las instalaciones científicas más complejas del planeta.

Un sistema de calefacción impulsado por ciencia

El LHC, con sus 27 kilómetros de circunferencia y sistemas criogénicos de enfriamiento, genera grandes cantidades de calor durante su funcionamiento, Tradicionalmente, el calor era disipado a través de torres de refrigeración, sin embargo, gracias a una nueva red de intercambio térmico instalada en el Punto 8 del LHC, cercano a Ferney-Voltaire, el agua caliente que antes se descartaba ahora transfiere su energía a la red de calefacción local.

Dos intercambiadores de calor de 5 MW permiten enviar esta energía térmica hacia la ciudad, reduciendo la necesidad de utilizar gas y otras fuentes fósiles. En esta primera fase, el sistema proporciona hasta 5 MW de potencia térmica, aunque se contempla duplicar esta capacidad conforme se optimicen los aceleradores del CERN.

Beneficio directo para miles de hogares

La nueva red de calefacción abastece una zona residencial y comercial en desarrollo, lo que equivale a varios miles de viviendas. Este sistema no solo representa una alternativa más limpia, también permite evitar la emisión de miles de toneladas de CO₂ anualmente.

Aunque el LHC entrará en pausa técnica en el verano de 2026 como parte del plan de mantenimiento Long Shutdown 3 (LS3), parte de sus instalaciones seguirán generando calor útil. Esto permitirá mantener un suministro de entre 1 y 5 MW a la red durante todo el periodo de actualización, con excepción de algunos meses.

Parte de una estrategia ambiental más amplia

Esta iniciativa se integra en la estrategia energética del CERN, orientada a reducir el impacto ambiental de sus actividades. La organización cumple con los estándares de la norma ISO 50001 y ha implementado proyectos similares en otras áreas de su infraestructura.

Entre ellos destaca el nuevo centro de datos en Prévessin, que reutilizará su propio calor para calentar edificios del CERN a partir del invierno de 2026/2027. También se prevé capturar energía térmica en las torres de refrigeración del Punto 1 del LHC para alimentar el sitio de Meyrin.

Se estima que, en conjunto, estas acciones permitirán ahorrar entre 25 y 30 GWh por año desde 2027.

Una conexión entre ciencia, comunidad y sostenibilidad

Más allá de sus descubrimientos fundamentales en física, el CERN demuestra cómo la infraestructura científica puede tener un impacto directo en el bienestar de las comunidades vecinas. Al canalizar el calor residual de sus instalaciones hacia hogares franceses, da un paso firme hacia un modelo más eficiente y respetuoso con el entorno.

Fuente: CERN

Foto: Shutterstock