Las tecnológicas ponen la mira en el uranio para alimentar su futuro digital

Centros de datos evalúan invertir en minas de uranio para asegurar el suministro energético que requiere la infraestructura de inteligencia artificial.
Centros de datos buscan uranio para sostener la era de la Inteligencia Artificial

La creciente demanda de energía por parte de la inteligencia artificial está llevando a los gigantes tecnológicos a explorar un camino poco habitual: respaldar proyectos de minería de uranio.

El CEO de NexGen Energy, Leigh Curyer, reveló que su compañía ha iniciado conversaciones preliminares con proveedores de centros de datos interesados en financiar el proyecto Rook I, una mina ubicada en Saskatchewan. Este desarrollo podría convertirse en una fuente clave de combustible nuclear para abastecer futuras plantas de energía necesarias para sostener la infraestructura de la IA.

La inteligencia artificial fuerza un giro hacia la energía nuclear

El crecimiento acelerado de los centros de datos, impulsado por el avance de los modelos de IA, está tensionando las redes eléctricas tradicionales. Las empresas tecnológicas, conscientes del alto consumo eléctrico de estas infraestructuras digitales, buscan asegurar el suministro mediante inversiones en fuentes estables y de bajas emisiones, como la energía nuclear.

Curyer comparó este movimiento con lo ocurrido en el sector automotriz, cuando fabricantes de vehículos eléctricos decidieron financiar la producción de litio para garantizar el abastecimiento de baterías. Según el ejecutivo, un patrón similar se estaría repitiendo ahora en el sector tecnológico, pero con el uranio como recurso estratégico.

Nexgen espera luz verde para Rook I antes de mitad de año

El proyecto Rook I ya ha superado etapas clave, incluyendo la obtención de un permiso minero fundamental. NexGen confía en recibir la aprobación final del gobierno canadiense antes de junio, lo que allanaría el camino para cerrar un paquete de financiación en el segundo trimestre de 2026.

Con una capacidad estimada para abastecer hasta el 22% de la demanda mundial de uranio, Rook I podría iniciar producción en 2030. Las conversaciones actuales con proveedores de centros de datos incluyen acuerdos de suministro a largo plazo, sin que esto implique ceder control sobre la compañía, según afirmó Curyer.

El precio del uranio influye en las decisiones

El valor del uranio ha experimentado una notable escalada, alcanzando los 88 dólares por libra en febrero, tras haber superado los 100 dólares a comienzos de año. Este repunte ha sido impulsado por el renovado interés de países como China e India en desarrollar energía nuclear como parte de su estrategia de descarbonización.

En este contexto, NexGen busca mantener flexibilidad para capitalizar los precios futuros del mineral.

Estamos considerando todas las opciones, pero manteniendo el apalancamiento en el precio del uranio en el momento de la entrega.

Señaló el CEO.

Centros de datos, actores clave en la cadena energética digital

La posible participación de centros de datos en el financiamiento de minas marca un cambio en la cadena de valor del sector energético. Ya no se trata sólo de comprar energía, sino de asegurar desde el origen el recurso necesario para sostener la infraestructura digital del futuro.

Con la vista puesta en 2030, NexGen y las grandes tecnológicas podrían redefinir el mapa de inversión en recursos energéticos, consolidando una alianza entre minería, tecnología y sostenibilidad.

Fuente: Reuters

Foto: Shutterstock