El sector cementero filipino se está alineando con los compromisos climáticos globales mediante el aumento progresivo del uso de combustibles alternativos. Esta estrategia forma parte de un plan nacional que será presentado ante los miembros de la ASEAN en marzo de este año.
Según John Reinier Dizon, presidente de la Asociación de Fabricantes de Cemento de Filipinas (CeMAP), la iniciativa responde a la urgencia de reducir la dependencia del carbón, un combustible fósil altamente contaminante, que aún representa una fuente clave de energía para la producción de cemento.
Un cambio estructural hacia fuentes energéticas más limpias
Con el respaldo de la ONUDI y el financiamiento del gobierno de Canadá, Filipinas está desarrollando su hoja de ruta para la descarbonización del cemento y el hormigón. Esta estrategia se centra en logros quinquenales hasta 2050 y busca ofrecer una guía técnica voluntaria a las empresas del sector.
El plan coloca al país como segundo en la región, tras Tailandia, en implementar un marco de transición energética específico para la industria cementera. La meta a largo plazo es alcanzar cero emisiones netas, aunque desde CeMAP reconocen los desafíos técnicos que esto implica.
Cemento en Filipinas y desafío climático
En paralelo al crecimiento de la producción, que en 2024 superó los 27 millones de toneladas, las empresas filipinas buscan compatibilizar expansión y sostenibilidad. La hoja de ruta propone la integración de prácticas más verdes en la gestión de residuos y la sustitución paulatina del carbón por residuos industriales y biomasa como fuentes de energía.
El escenario climático regional agrega presión: Asia se está calentando al doble del ritmo global, con fenómenos meteorológicos extremos que ya afectan al archipiélago. En ese contexto, el sector cementero filipino intenta posicionarse como parte activa en la solución climática.
Compromisos voluntarios y política nacional
Aunque el marco propuesto por CeMAP no es legalmente vinculante, se alinea con normativas nacionales como la Ley Tatak Pinoy y las reformas a la contratación pública, que promueven la sostenibilidad como criterio de elegibilidad. Las empresas miembros, entre ellas Holcim Philippines, Republic Cement y Taiheiyo Cement Philippines, han mostrado disposición a adoptar estas metas en sus operaciones.
Dizon subraya que la clave estará en la cooperación técnica y financiera para convertir la hoja de ruta en una transformación tangible. Así mismo, advierte que los resultados dependerán del ritmo con el que las tecnologías limpias sean accesibles y escalables dentro del país.
Fuente: CeMAP
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