El centro de datos de Iron Mountain en Nueva Jersey incorporará un sistema de almacenamiento energético de 23 MWh que operará junto a su actual instalación solar de 7,2 MW. Este paso marca una evolución en la forma en que las grandes infraestructuras tecnológicas gestionan su consumo energético y contribuyen a la estabilidad de la red.
La integración del sistema de baterías con la planta solar existente permitirá al centro de datos operar de forma más autónoma, eficiente y limpia. Esta combinación transforma al consumidor en un agente activo de la red, capaz de almacenar energía durante los períodos de baja demanda y liberarla cuando el sistema regional lo necesita.
Baterías en centro de datos NJ: control inteligente y colaboración
La instalación estará gestionada mediante tecnología avanzada de control en tiempo real, que optimiza el flujo energético tanto para el centro de datos como para la red local. Esta capacidad de respuesta instantánea fortalece la red eléctrica sin recurrir a nuevas infraestructuras de alta emisión de carbono.
Phil Martin, CEO de Calibrant Energy, destacó que este modelo representa el futuro del suministro a grandes consumidores: «Las organizaciones pueden crecer controlando costos y aportando estabilidad a la red». Por su parte, Chris Pennington, director de sostenibilidad de Iron Mountain, remarcó que este proyecto representa una solución tangible a los retos de la red eléctrica moderna.
Centros de datos como agentes de transformación energética
El proyecto refuerza el compromiso de Iron Mountain de operar con energía libre de carbono las 24 horas del día. Al evitar la dependencia de fuentes contaminantes durante los picos de consumo, se reduce la presión sobre la red y se mejora la fiabilidad general del sistema energético.
Este tipo de implementación posiciona a los centros de datos como participantes clave en la transformación energética, demostrando que la digitalización y la sostenibilidad pueden avanzar de la mano.
Fuente y foto: Calibrant Energy