Las acciones de BP cayeron más de un 4% tras el anuncio de la suspensión de su programa trimestral de recompra de acciones, una medida que la compañía justificó como parte de una estrategia para reducir su endeudamiento y reenfocar sus inversiones hacia activos con mayor rentabilidad, principalmente en el sector del petróleo y el gas.
Recompra de acciones y reordenamiento financiero
BP confirmó que no llevará a cabo recompras de acciones este trimestre, tras haber destinado 750 millones de dólares a ese fin en el anterior. La compañía ha reducido su deuda neta a 22 mil millones de dólares y mantiene un objetivo de entre 14 y 18 mil millones para 2027. Esta decisión coincide con un cambio de liderazgo, ya que Meg O’Neill asumirá la dirección general en abril.
Los analistas reaccionaron divididos: mientras Berenberg señaló que era esperable, RBC y Barclays consideraron que abandonar las recompras era sensato dadas las presiones financieras actuales. Sin embargo, el mercado respondió negativamente, con una caída de hasta 5,7% en las operaciones matutinas.
Depreciaciones en energías renovables y retorno a los hidrocarburos
BP también anunció cargos por deterioro cercanos a 4 mil millones de dólares, asociados a sus inversiones en proyectos bajos en carbono. Entre los activos más afectados figuran la unidad solar Lightsource BP y la firma de biogás Archaea, adquirida por más de 4 mil millones en 2022. La empresa reconoció que ha reducido el número de plantas en ejecución y que priorizará proyectos con mejores retornos.
La reorientación hacia el petróleo y el gas también se refleja en su reciente descubrimiento en Brasil. El campo Bumerangue, considerado el mayor hallazgo de hidrocarburos de BP en 25 años, podría contener hasta 8 mil millones de barriles de petróleo y condensado. La empresa planea perforar pozos de evaluación a finales de este año, con un potencial de explotación estimado entre 25% y 40% según Citi.
Resultados financieros y contexto global del sector
A pesar de los ajustes, BP reportó una utilidad ajustada de 1.540 millones de dólares en el cuarto trimestre, un 32% superior al mismo periodo del año anterior. Este desempeño positivo contrasta con la decisión de frenar las recompras, lo que genera incertidumbre sobre el equilibrio entre retorno al accionista y sostenibilidad financiera.
Mientras algunas petroleras como Equinor han reducido significativamente sus recompras, otras como Shell y Exxon las han mantenido, reflejando estrategias divergentes en un contexto de precios volátiles del crudo.
BP apuesta ahora por estabilizar su estructura financiera y capitalizar descubrimientos clave, ajustando su visión de transición energética hacia un enfoque más pragmático y centrado en los hidrocarburos.
Fuente: Reuters
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