Microorganismos y fagos para degradar bioplásticos

AIMPLAS propone acelerar la degradación de bioplásticos usando fagos y bacterias sin modificar la infraestructura de tratamiento existente.
Biodegradación de bioplásticos con microorganismos

La producción de bioplásticos compostables crece a escala mundial como alternativa a los materiales derivados del petróleo. No obstante, su correcta degradación en plantas de compostaje o digestores anaerobios sigue siendo un desafío técnico. A menudo, estos sistemas no cuentan con las condiciones microbianas necesarias para garantizar su completa descomposición.

Con el objetivo de resolver esta limitación, el centro tecnológico AIMPLAS lidera el proyecto MICROFAGO. Esta iniciativa propone el uso de combinaciones específicas de microorganismos y fagos naturales para facilitar la biodegradación de bioplásticos en las infraestructuras de tratamiento existentes, sin necesidad de modificaciones costosas.

Biodegradación de bioplásticos con apoyo microbiano

El proceso planteado por MICROFAGO se basa en un doble mecanismo. Por un lado, se aplican fagos diseñados para atacar bacterias que obstaculizan la descomposición. Por otro, se introduce un consorcio de microorganismos especializados en degradar polímeros compostables, que refuerzan la actividad biológica del sistema.

Este enfoque permite mantener condiciones óptimas para la biodegradación sin alterar el funcionamiento de las plantas. La selección y escalado de los agentes biológicos se realiza a nivel de laboratorio, piloto e industrial, asegurando la viabilidad técnica del proceso.

Colaboración científico-empresarial y respaldo institucional

En MICROFAGO participan entidades como la Universidad de Valencia, Darwin Bioprospecting Excellence, Evolving Therapeutics y la empresa de gestión de residuos Girsa. El proyecto cuenta con el respaldo financiero del IVACE+i y fondos FEDER, lo que refuerza su proyección dentro del marco de la economía circular.

La estrategia de AIMPLAS busca alinear el desarrollo de soluciones biotecnológicas con las necesidades operativas del sector.

La clave está en introducir esta tecnología en las condiciones reales del entorno industrial.

Explicó Giovanni Gadaleta, investigador de AIMPLAS.

Impacto ambiental y valor para el sector residuos

La incorporación de esta tecnología en los procesos actuales podría mejorar significativamente la eficiencia del compostaje de plásticos biodegradables, acelerando su conversión en biomasa y reduciendo el riesgo de fragmentos persistentes.

Para las plantas de tratamiento y las empresas gestoras, se trata de una solución que aporta valor inmediato: permite cumplir con los estándares de compostabilidad sin invertir en nueva infraestructura, reduciendo además el impacto ambiental de los residuos.

MICROFAGO representa un paso técnico relevante hacia la consolidación de sistemas más sostenibles para el manejo de materiales compostables, integrando ciencia y aplicación directa en un entorno operativo real.

Fuente y foto: AIMPLAS