La forma en que consumimos energía en los edificios modernos se ha convertido en un tema crítico para la estabilidad de la red eléctrica. Con el aumento de las temperaturas y la adopción de fuentes renovables intermitentes, el desafío de equilibrar la oferta y la demanda se intensifica. Sin embargo, un enfoque innovador, aunque no del todo nuevo, está cobrando impulso gracias a la investigación en ciencia de materiales en la Universidad de Texas A&M.
La tecnología de las baterías de hielo
Los sistemas de almacenamiento de energía térmica, conocidos como «baterías de hielo», operan bajo un principio sencillo y eficiente: utilizan electricidad nocturna, más barata y abundante, para congelar grandes cantidades de agua u otros materiales. Así mismo, durante el día, cuando el consumo se dispara, utilizan ese frío almacenado para climatizar los edificios, lo que reduce la tensión en la red eléctrica y disminuye las facturas energéticas.
El Dr. Patrick Shamberger, del Departamento de Ciencia e Ingeniería de Materiales, busca perfeccionar esta tecnología. Su trabajo, publicado en The Journal of Physical Chemistry C, se centra en mejorar la estabilidad y durabilidad de los materiales de cambio de fase, como los hidratos de sal. Al resolver problemas como la segregación de fases, el equipo busca garantizar que estos sistemas puedan funcionar de manera fiable durante décadas.
La investigación del Dr. Shamberger busca adaptar el punto de congelación de estos materiales para que se integren de forma óptima con los sistemas de climatización (HVAC) existentes. Esta mejora es fundamental para lograr una adopción masiva de la tecnología y para su integración en un entorno de red más inteligente.
Desviar el consumo energético de las horas pico es una estrategia inteligente para evitar la construcción de más centrales eléctricas costosas. Con un sistema automatizado que almacena energía cuando es barata y la libera cuando más se necesita, los edificios no solo se vuelven más eficientes, sino que también se convierten en actores para la gestión de la red eléctrica.
Fuente: Texas A&M
Foto: www.calmac.com