La Autoridad de Transición del Mar del Norte (NSTA) ha cerrado la segunda ronda de licencias para almacenamiento de carbono en el Reino Unido, resultando en la presentación de solicitudes para más de 2 millones de acres del lecho marino del Mar del Norte. Este paso marca un avance firme en la consolidación de infraestructuras para la captura y almacenamiento de carbono (CCS, por sus siglas en inglés), posicionando al Reino Unido como un referente global en la materia.
Proyectos clave avanzan hacia la inyección inicial
La ronda, iniciada en diciembre de 2025 tras consultas con The Crown Estate y Crown Estate Scotland, busca extender el éxito de los permisos ya otorgados. Entre los casos más representativos figuran los proyectos Endurance y HyNet, ambos aprobados previamente y con planes para realizar sus primeras inyecciones de CO₂ en 2028.
Endurance, ubicado frente a la costa de Teesside, ya ha comenzado la perforación de un pozo de tasación. Por su parte, HyNet, con tres permisos de almacenamiento concedidos, se prepara para seguir el mismo camino. Además, el proyecto Bacton CCS, en el sur del Mar del Norte, ha iniciado actividades similares en el campo Hewett.
El impulso del CCS como motor económico y estratégico
Desde el gobierno británico se estima que estos desarrollos generarán 4.000 empleos directos en regiones del noreste y noroeste de Inglaterra, y podrían apoyar hasta 50.000 empleos indirectos en todo el país. Estos números reflejan el potencial del CCS no solo como herramienta ambiental, sino también como palanca de crecimiento industrial.
Andy Brooks, director de nuevos proyectos de la NSTA, subrayó que “el crecimiento del sector del almacenamiento de carbono es una excelente noticia para el empleo, las cualificaciones y la cadena de suministro en el Reino Unido”. También enfatizó que el país cuenta con ventajas clave como experiencia acumulada en operaciones en el Mar del Norte, condiciones geológicas favorables y una sólida coordinación espacial.
Próximos pasos y coordinación interinstitucional
La NSTA examinará ahora cada solicitud en detalle y continuará las conversaciones con entidades como The Crown Estate y Crown Estate Scotland, para asegurar una asignación coordinada y compatible con otros sectores marítimos. También se han publicado mapas con áreas de potencial para almacenamiento y un conjunto de expectativas administrativas que servirán como guía para futuros licenciatarios.
La expansión del almacenamiento de carbono en aguas británicas es, sin duda, un movimiento estratégico hacia un modelo energético más limpio. Con proyectos en marcha y nuevos actores interesados, el Mar del Norte se perfila como una de las principales reservas subterráneas de carbono del continente europeo.