Los portacontenedores a GNL mantienen liderazgo en 2025

Los portacontenedores impulsados por GNL representaron el 68 % de los pedidos de buques alternativos a nivel global durante 2025.
Portacontenedores a GNL lideran en 2025

El sector de la construcción naval ha vivido una desaceleración global en 2025. Sin embargo, los buques portacontenedores a GNL han mantenido su protagonismo como la opción preferida en el uso de combustibles alternativos, según los datos anuales de la plataforma Alternative Fuels Insight (AFI) de DNV.

El mercado de nuevas construcciones pierde fuerza

Durante 2025, los pedidos globales de nuevos buques cayeron de forma significativa, pasando de 4.405 en 2024 a solo 2.403. Esta contracción refleja tanto un ajuste natural tras el auge de años anteriores como la influencia de una incertidumbre regulatoria persistente que afecta las decisiones estratégicas de los armadores.

A pesar de este panorama, los buques propulsados por combustibles alternativos mantuvieron su participación estable en el 38% del tonelaje bruto total. Dentro de este grupo, los portacontenedores fueron clave: concentraron el 68% de los pedidos de buques alternativos, con el GNL representando un 58% del tonelaje por tipo de combustible.

Portacontenedores a GNL en un contexto desafiante

En total, se registraron 275 encargos de buques con propulsión alternativa en 2025, un 47% menos que el año anterior. De estos, 188 fueron impulsados por GNL, consolidándose como la tecnología líder en el segmento. Los pedidos de buques a metanol, por su parte, se redujeron a 61 desde los 149 de 2024.

El director global de descarbonización de DNV, Jason Stefanatos, señaló que este comportamiento se explica por una estrategia clara de los armadores de carga, quienes están priorizando inversiones en tecnologías con infraestructura consolidada, viabilidad comercial y respaldo normativo, como ocurre en el transporte de contenedores.

Segmentos más sensibles al ciclo económico

En contraste, sectores como los graneleros y petroleros mostraron caídas pronunciadas. Los encargos de buques cisterna de GLP y etano descendieron un 73%, mientras que los pedidos de portacoches se desplomaron un 90%. Esta tendencia refleja la cautela de segmentos más sensibles a los costes de capital y a la falta de incentivos claros para adoptar opciones energéticas sostenibles.

Según DNV, la falta de claridad en torno a las emisiones del ciclo de vida del combustible y a la evolución de las normativas dificulta la transición en estos segmentos. Esto lleva a muchos armadores a priorizar combustibles convencionales, al menos hasta que las condiciones regulatorias y de mercado sean más favorables.

Infraestructura y eficiencia como motores de confianza

Pese al contexto de caída generalizada, la inversión en infraestructura de abastecimiento se ha mantenido activa. En 2025 se sumaron 22 nuevos buques de suministro de GNL y unidades capaces de operar con metanol y biocombustibles. Esta evolución indica una mayor confianza en la escalabilidad y en la rentabilidad de los combustibles alternativos.

Por otra parte, la adopción de tecnologías complementarias también va en aumento. En el último año se entregaron 24 barcos con sistemas de propulsión asistida por viento (WAPS), reforzando el enfoque en la eficiencia energética como parte integral de las estrategias de descarbonización.

Flexibilidad y regulación como claves

El informe de DNV destaca que el futuro de los combustibles alternativos en la industria naval estará determinado por la capacidad de los armadores de adaptarse con flexibilidad a marcos regulatorios en evolución. La prioridad pasará por inversiones escalables y medidas de eficiencia que puedan ajustarse rápidamente a nuevas exigencias normativas y condiciones de mercado.

El segmento de portacontenedores, impulsado por el GNL y el metanol, se presenta como el líder en esta transición, apoyado por cadenas logísticas consolidadas y una demanda creciente de soluciones de transporte más sostenibles.

Fuente y foto: DNV