Garantizar la integridad cuando el acceso es limitado: Monitoreo por ondas guiadas en tuberías de jetty

La monitorización permanente de ondas guiadas identificó corrosión externa localizada cerca de una soldadura de una tubería de un muelle dieciocho meses después de su instalación.
Guided Wave Monitoring of Jetty Pipelines

Las tuberías de jetty operan en entornos poco indulgentes donde la infraestructura está más expuesta. Son enlaces críticos para la transferencia de producto entre instalaciones costeras, los sistemas de almacenamiento y las terminales marinas, pero se extienden por entornos que ocultan activamente el deterioro.

La niebla salina, la humedad persistente, los ciclos de temperatura y el acceso restringido crean condiciones ideales para la corrosión externa, en particular bajo recubrimientos y alrededor de soldaduras. El verdadero desafío es la corrosión que se desarrolla silenciosamente en ubicaciones impredecibles, en zonas no visibles, y entre inspecciones.

Los operadores conocen bien esta tensión. Las líneas de jetty no pueden ignorarse, pero inspeccionarlas con frecuencia resulta costoso, disruptivo y, en muchos casos, poco práctico. Muchas se encuentran suspendidas sobre el agua, atraviesan estructuras congestionadas o están ubicadas en áreas clasificadas donde el acceso es controlado estrictamente. En estas condiciones, la inspección periódica tiene dificultades para aportar información oportuna y confiable sobre el estado del activo.

Jetty pipelines routed over water
Tuberías de muelle tendidas sobre el agua y estructuras congestionadas, donde las restricciones de acceso complican la inspección y aceleran el riesgo de corrosión externa. Fuente: GUL

Este artículo presenta una instalación real del gPIMS®, un sistema de monitoreo por ondas guiadas de instalación permanente, en una línea de petróleo crudo de 16 pulgadas en un jetty. Este caso muestra cómo el monitoreo continuo mediante ondas guiadas permitió la detección temprana de corrosión externa mucho antes de que se aproximara a límites críticos, y cómo esa información modificó tanto la estrategia de inspección como el impacto operativo asociado.

Los puntos ciegos bajo los jetties

Los métodos de inspección convencionales siguen siendo herramientas esenciales, pero son inherentemente episódicos. Las mediciones ultrasónicas localizadas, las inspecciones visuales y con acceso por cuerdas proporcionan información de la condición del activo en un solo instante, recopilada en momentos específicos y en ubicaciones limitadas. En las líneas de jetty, esas ubicaciones suelen estar determinadas por el acceso disponible, más que por el riesgo real de corrosión.

La corrosión externa bajo recubrimientos no sigue los planes de inspección. Se desarrolla de forma localizada, a menudo en soldaduras, soportes o defectos del recubrimiento, y puede progresar de manera significativa entre intervalos de inspección. Incluso cuando se logra el acceso, la inspección visual puede no detectar corrosión activa oculta bajo recubrimientos aparentemente en buen estado.

El resultado es incertidumbre. Se asume que amplios tramos de tubería se encuentran en buen estado simplemente porque no se ha observado ninguna indicación. Las restricciones de acceso solo agravan el problema. Andamios, accesos marinos, ventanas meteorológicas y la coordinación operativa incrementan los costos y la complejidad, a menudo prolongando los intervalos de inspección precisamente donde el riesgo de corrosión es mayor.

De información ocasional a visibilidad continua

La inspección por ondas guiadas se ha utilizado durante años como herramienta de cribado, permitiendo evaluar grandes longitudes de tubería desde un único punto de prueba. El monitoreo por ondas guiadas se basa en la misma física, pero con un propósito diferente. En lugar de inspecciones periódicas, se emplean sensores instalados permanentemente para seguir la evolución del activo en el tiempo.

gPIMS® ha sido diseñado específicamente para esta función. No se trata simplemente de un anillo sensor instalado en la tubería, sino de un sistema de monitoreo completo. Sensores instalados de manera permanente, unidades de control en campo y la transmisión segura de datos al GUL Monitoring Studio trabajan en conjunto para permitir análisis de tendencias e interpretación de resultados. En la práctica, esto transforma las ondas guiadas de un método de inspección en una fuente continua de información para la gestión de integridad.

Viendo tanto la tubería como su contexto

Una capacidad clave del gPIMS® es su estrategia dual de monitoreo. Cada sensor realiza un seguimiento continuo del espesor local de la pared directamente bajo el anillo, evaluado en múltiples segmentos circunferenciales. Esto establece una referencia para el comportamiento de la corrosión generalizada en la ubicación del sensor. Si existiera corrosión interna activa, se reflejaría primero en estas tendencias locales de espesor.

Al mismo tiempo, las mediciones por ondas guiadas monitorean los cambios de sección transversal a lo largo del tramo de tubería, extendiéndose varios metros a ambos lados del sensor. La corrosión externa localizada que se desarrolla más allá del anillo se detecta a través de cambios en las señales reflejadas de las ondas guiadas.

En conjunto, estas mediciones aportan contexto. Un espesor local estable define el comportamiento de referencia, mientras que los cambios emergentes en otras zonas de la tubería se identifican como degradación real, y no como ruido o variación operativa.

Monitoreo de una línea de jetty

En este caso, se instaló un sensor gPIMS® en una tubería de crudo de 16 pulgadas que corre por debajo y a lo largo de una estructura de jetty. La línea se encontraba en un área clasificada, lo que hacía que la inspección manual frecuente fuera compleja desde el punto de vista logístico.

Una vez instalado, las mediciones se adquirieron y transmitieron automáticamente mediante una Unidad de Control en Campo gPIMS® (FCU) a la plataforma web GUL Monitoring Studio. Los ingenieros de corrosión pudieron revisar las tendencias de forma remota, sin necesidad de visitas al sitio ni interrupciones operativas.

Durante el período inicial de monitoreo, el espesor de la pared bajo el sensor se mantuvo estable en todos los segmentos circunferenciales. Esto confirmó la ausencia de corrosión interna generalizada activa y estableció una línea base confiable para la comparación a largo plazo.

Cuando la tendencia se convirtió en advertencia

Aproximadamente dieciocho meses después de la instalación, el sistema de monitoreo identificó un cambio progresivo en la respuesta de sección transversal a varios metros del sensor, cerca de una soldadura. Este cambio avanzó gradualmente hasta superar un umbral de advertencia predefinido.

Aquí es donde el monitoreo aporta su verdadero valor.

La alerta no se activó por una sola medición fuera de contexto, sino por una desviación respecto al comportamiento histórico de la propia tubería. El sistema no se limitó a indicar que existía un problema, también mostró dónde se estaba produciendo el cambio y cómo estaba evolucionando.

Con esta información, el operador pudo planificar una inspección de seguimiento dirigida, enfocada en la zona afectada, evitando campañas innecesarias en grandes tramos de difícil acceso del jetty.

De la indicación a la evidencia

Una vez se obtuvo acceso, la inspección de la zona indicada reveló presencia de productos de corrosión alrededor de la soldadura. Tras la limpieza, las mediciones ultrasónicas de seguimiento confirmaron una pérdida localizada de espesor externo coherente con la respuesta del sistema de monitoreo. Aunque la degradación aún no había alcanzado límites críticos, estaba claramente activa.

Sin el monitoreo continuo por ondas guiadas, esta corrosión probablemente habría avanzado desapercibida hasta una inspección mucho más tardía, cuando las opciones de reparación habrían sido más limitadas y disruptivas.

Por qué el momento oportuno cambió el resultado

La detección temprana permitió intervenir mientras la respuesta aún podía ser sencilla. La acción recomendada se limitó a la limpieza de la zona afectada y a la reaplicación de un recubrimiento adecuado para exposición marina. Sin reparaciones extensas. Sin reemplazos. Sin respuesta de emergencia.

En entornos de jetty, esta diferencia cobra importancia. El mantenimiento no planificado puede restringir la capacidad de carga, interrumpir el itinerario de los buques y generar impactos operativos en cascada a lo largo de toda la terminal.

Desde el punto de vista ambiental, prevenir la pérdida de contención en entornos marinos es igualmente crítico. El monitoreo por ondas guiadas no previene la corrosión, evita sorpresas.

La diferencia entre saber y asumir

Esta instalación refleja un cambio más amplio en la gestión de integridad. Para activos donde el acceso es limitado y el riesgo de corrosión es elevado, la cuestión ya no es si las técnicas de inspección son adecuadas; es si depender de datos periódicos aislados es suficiente.

El monitoreo por ondas guiadas complementa la inspección convencional al cubrir los intervalos entre campañas. Proporciona una visión continua del comportamiento del activo, detecta amenazas emergentes y permite dirigir el uso de otros métodos de END hacia donde aporten mayor valor.

En las líneas de jetty, donde la corrosión suele desarrollarse bajo recubrimientos y en áreas no visibles, esta capacidad de seguimiento puede marcar la diferencia entre un mantenimiento rutinario y un incidente reportable.

Monitoreo por ondas guiadas como parte de la estrategia de integridad

En Guided Ultrasonics Ltd. (GUL), el monitoreo por ondas guiadas se plantea como una mejora de la gestión de la integridad, no como un reemplazo de la inspección. Sistemas como el gPIMS® están diseñados para poner a disposición de los ingenieros información confiable, interpretable y accionable.

Equipment gPIMS System
Sistema de monitorización de ondas guiadas instalado de forma permanente gPIMS®. Fuente: GUL.

Este caso demuestra cómo la combinación de sensores permanentes, transmisión segura de datos y análisis fundamentado convierte la tecnología de ondas guiadas en un aliado a largo plazo para la gestión de activos. Para los operadores responsables de tuberías de jetty y otros activos de difícil acceso, el cambio se centra menos en nuevo hardware y más en el control. Saber antes significa actuar con inteligencia y ahorrar dinero.

Saber antes significa actuar con inteligencia y ahorrar dinero.


Este artículo ha sido elaborado por Guided Ultrasonics LTD y publicado como parte de la séptima edición de Inspenet Brief Febrero de 2026, dedicada a contenidos técnicos del sector energético e industrial.